sábado, 10 de marzo de 2018

LA SOMBRA DE LA CHICA DE LOS COCHES DE CHOQUE

(Alexis Lavine)

Hay veces en las que no resulta fácil distinguir, en la noche, la vida de las sombras. Las sombras tienen vida propia. Los niños lo saben, los perros lo ven, algunos otros animales muy pequeños, como las mariposas o las libélulas, lo intuyen.

Las sombras estallan en el verano, a las cuatro, en plena tarde, en los patios y las albercas, y avanzan, rutilantes, en pos de los cuerpos de las turistas, cuesta abajo, camino de la playa.

Tú las ves moverse negras sobre el suelo, un poco destartaladas, volátiles, como esos monigotes que salen en los tebeos para darles vida a los muertos cuando resucitan.

Ya por la noche, ellas escapan, vibran bajo la luz amarilla de las farolas, se cimbrean. Huyen ágilmente hacia la penumbra, olímpicas, ajenas a las parejas de novios, los grupos de amigos y los corros de niños que recorren el paseo.

Saliendo del baile, medio templado, pasadas ya las cuatro, a veces las has llegado a ver explotar en chiribitas y has dudado si eran ellas, tus ojos o los chispazos del corazón, sus ascuas, que, a esas horas tardías, se juramentan con la melancolía para que las pocas estrellas que aun se distinguen en el cielo no pasen de ser consideradas, por los noctámbulos perdidos que las miran, sino simples gajes del oficio de “estar solo” y no tener al lado una mujer que te sonría.


3 comentarios:

  1. Bello texto.

    Por cierto una sonrisa de mujer también puede tener sombra... "The shadow of your smile", me encanta esa vieja canción.

    Y me encantó tu frase en la ventana de twitter, que también encaja con el final del texto:

    "De entre los placeres no carnales, el más carnal de todos es el de la melancolía" (te envidio ese aforismo).

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  2. Una confesión. El motivo de abrir Twitter fue promocionar el blog. Luego, apenas lo use. El blog estaba moribundo y al tratar de relanzarlo, nuevos pst, y publicados ocn una mayor frecuancia, me he volcado bastante más en twitter. ¿Resultado? Salvo honrosas, honrosísimas, excepciones, como es tu caso, y al margen de los "históricos", sigue sin entrar ni dios a ARQUETIPO's.

    En Twitter voy teniendo una cierta cancha, pero se ve que hoy por hoy a la gente solo le apetece leer cosas breves, que les suenen y que digan, más o menos, lo que quiere escuchar.

    Pero vaya... no me lo paso mal donde el pajarito. Las chorradas, si tienen gracia, se aprecian bastante por allí.

    Un fuerte abrazo. Un de mis novelas se llama justo "La sombra de tu sonrisa" como la canción de la que hablas. Un abrazo juerte.

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  3. Pues yo no tengo twitter ni Facebook (ni tiempo) para promocionar mi blog. Sin embargo, no te diré que en él entran “cuatro gatos”.

    Porque entran tres, literalmente. Con nombres y apellidos.
    Antes entraba uno más (un tanto “troll”) que asomaba el rabo alguna vez para tirarme a mí de los bigotes, y con eso sumaban 3 gatos… y medio, digamos. Pero quizá eso del “y medio” le sonaba mucho a pegamento, y ya no lo vi más (ya sabes que a los gatos lo les gusta atarse).

    O a lo mejor se fue a cazar pájaros azules, no lo sé…

    Otro abrazo.

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