sábado, 24 de marzo de 2018

CRUEL


“Claro que acudiré. Cuando el viernes usted aparezca por las puertas del teatro, me encontrará allí, esperándola. Podrá reconocerme porque llevaré puesta una camiseta con la leyenda "Swoon" escrita sobre mi pecho. Procede ahora que le haga una confesión: tengo un obsequio muy especial para usted. Espero que le guste, la conmueva y le haga recordar. Es de esa clase de presentes que, por su misma naturaleza, son capaces de excitar los recuerdos, ya que, ellos mismos, forman parte de lo que, sin duda, supone la médula del tiempo: la melancolía. Si ha leído usted “El Escarabajo”, de Manuel Mujica Lainez, se le hará muy fácil figurarse de que es de lo que le estoy hablando”.


2 comentarios:

  1. He leído el escarabajo de Mujica (he leido unos cuantos libros suyos). Sin embargo, no me acuerdo apenas de nada. Eso me ocurre con casi todos los libros que he leído: tan solo vagos esbozos de la trama y el recuerdo difuminado de si me gustó o no. De hecho, a veces, ya bastante avanzado en la lectura de un libro de doy cuenta de que ya lo he leído. Un desastre.

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  2. Tranqui, tío, tranqui... Eso nos pasa a todo. A mía la prosa de Mujica me parerece deslumbrante. Quizás sea el autor suramericano que más me gusta. Bomarzo es un "must" y la primera parte de "Los Idolos" un modelo para toda esta literatura de la intertextualidad que se prectica ahora mismo y cuyos resultados suelen ser casi siempre calamitosos. ¡Un abrazo! ;-)

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