jueves, 25 de enero de 2018

JORGE DREXLER Y YO (POESIA)

(Carl Spitzweg)

"El Clavadista Solitario"

Cuando comencé a escribir no sabía, en realidad, por qué lo hacía. ¿Sería poesía? Lo cierto es que, por aquel entonces, mi corazón reventaba de amor casi ante cualquier chica bonita que aparecía por mi vida. Mi verbo, eyaculaba elocuencia. Por medio de la palabra escrita, inocente, indecente, pretendía confundirme con los rayos del sol que iluminaban sus cabellos claros en las mañanas secas del otoño.

Dicen que con la edad se van perdiendo las facultades ¡o los ánimos! para ser poeta, y así debe ser, porque no caben los poetas sin poesía, y, otra cosa no, pero los años te van volviendo un dogo escéptico.

No, ahora no escribo poesía. Y después de diez novelas en las que ya lo he dicho todo… -no sólo a cuenta de mi vida sino también de las de algunos de los otros-… y tras un compás de espera, sin rechistar apenas, sin Godot, sin chistera, he optado por dar un paso al frente y continuar escribiendo. Poesía.

Algo han tenido la culpa en esta decisión premeditada, y discutible, la rotunda convicción de que no escribiendo no soy nadie y el último disco de Jorge Drexler. Gracias a él, a sus canciones, me han venido las ganas de querer volver a jugar a ser poeta. Tal y como en su día intentó ¿lo recuerdan? un hombre bastante más joven que yo que se hizo llamar “El Clavadista Solitario”.

Dedicarme mientras dejo pasar el tiempo a contrapelo, escuchando toda esa música triste que tanto me gusta, a escribir lo que se me ocurra cada día a causa del presente y los lógicos recuerdos que bandea. Una especie de diario del "acaso" con el que poder el dietista avituallarse, si no de certezas absolutas, sí, al menos, de la dulzura y suntuosidad del verbo, y sus orígenes, cuando el blanco del papel lo estiliza.

Vivir la vida palabra tras palabra y línea sobre línea. Apretujadas las ideas. El tiempo, relativo. Las intenciones, puras. Y, acaso, al pastiche que resulte de la mezcla, algún lector distante, y bienintencionado, se avenga a calificarlo de poesía.


5 comentarios:

  1. Por si no lo conocieras, puede pasar, buscate los poemas de Alberto Girri. A mi me explica bien como escribir cuando se ha ido la eyaculacion verbal

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  2. Para completar la jugada vamos a poner el enlace a la página de Alberto Girri, recomendado por el comentarista.

    http://amediavoz.com/girri.htm

    ¡Ojo! A mi no ha terminado de convencerme.

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  3. Me gusta Drexler. No es que me entusiasme, pero me gusta, sí. Y me hace gracia que la escucha de su último disco (que, por cierto, no conocía) te haya despertado las ganas de volver a escribir poesía. ¿La publicarás en el blog? Yo, los pocos poemas que muy de vez en cuando pergeño, los oculto casi como pecados vergonzosos.

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  4. Disco muy grande. Lo mejor de Drexler. En cualto a lo de las poesias, muchas las publique en "El Clavadista Solitario", el blog que tenía antes, dándoles forma de relato. Gente, tan sensata como Vanbrugh, mantenía que eran "unos relatos muy raros que mejoraban, no sé por qué si se leen en voz alta". Je je... Alguna iré poniendo por aquí.

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  5. Disco muy grande. Lo mejor de Drexler. En cualto a lo de las poesias, muchas las publique en "El Clavadista Solitario", el blog que tenía antes, dándoles forma de relato. Gente, tan sensata como Vanbrugh, mantenía que eran "unos relatos muy raros que mejoraban, no sé por qué si se leen en voz alta". Je je... Alguna iré poniendo por aquí.

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