lunes, 19 de junio de 2017

9 RAZONES PARA LEER A ALFRED HAYES


LIBROS BUENOS Y MALOS

¿Me habré vuelto tonto? ¿O un exigente insoportable? ¿O un sibarita con ínfulas? Bueeeno... siempre lo he sido (lo de sibarita). En definitiva... ¿me habré vuelto viejo?

Lo cierto es que un conocido del trabajo me pasa algo así como tropecientasmil novelas metidas en un pendrive y tras un demorada labor de criba, y no es una frase hecha, selecciono como unas trescientas (la décima parte más o menos). Hablamos de obras maestras de las literatura, hypes del momento, best sellers irresistibles. Ahí le ando, como diría un mejicano -ya saben: "¡ándale, ándale!"- y la decepción es: MAYUSCULA. Con mayúsculas. Fallan los argumentos, la verosimilitud de las tramas está por los suelos, la singularización de los caracteres es en muchos de los casos prácticamente nula, los diálogos son afectados, las descripciones de escenarios premiosas e insustanciales.... Y eso, a lo que se ha dado en llamar el ESTILO, y que yo valoro tanto, porque me gusta mucho, y por eso lo valoro tanto -como Emma B., el estilo soy "yo"- decididamente brilla por su ausencia. NO HAY ESTILO. Así... una novela tras otra, pim pam pim pam, los inicios, las nueve o diez primeras páginas, hasta terminar por preguntarme, no me jodan, si la verdadera razón de todo eso que me está pasando no estribara en que me he vuelto viejo. Si no habré leído ya demasiado y lo que ahora toca si no quiero llevarme unas decepciones de órdago, como de hecho me las estoy llevando, es releer lo ya leído. Y disfrutado. Para volverlo a disfrutar otra vez. Ummm....

Menos mal que, de repente aparece, entre los autores del pendrive, un tal Alfred Hayes, del que no he oído hablar en mi vida, y una novela "Los Enamorados", que ha reeditado una pequeña editorial llamada "La Bestia Equilatera", y vaya a concurrir que el tío Alfredo no tenga reparo alguno en acercarse hasta este curriqui, a decirle: "No estás viejo, corazón, aunque sí te estés volviendo viejo; lo que en realidad sucede es que los demás libros, todos esos libros que has intentado leer, que permanecen apretujados junto a los míos en el pitorro ese de plástico: ¡esas obras maestras de las literatura, esos hypes del momento, esos best sellers irresistibles...! son realidad muy malos. Yo también estoy de ellos hasta los cojones".

Y yo voy, y me lo creo. "Gracias, corazón".


9 RAZONES PARA LEER A ALFRED HAYES

"... una vez la medí contra la pared, besándola cada treinta centímetros, y su altura era un metro sesenta y tres sin zapatos ni, a decir verdad, medias..." (Alfred Hayes)

"... los hombres le contaban casi todo y a la larga, si los frecuentaba lo suficiente, hasta la verdad..."  (Alfred Hayes)

"... ¿cómo se podía no desear la felicidad? ¿Y que podía querer de ella, entonces, si no era la felicidad? ¿Qué más podía darme ella, que en el fondo creía tener poco que dar, sino lo que cualquier hombre, oscilando entre la torpeza de la retórica y las caricias inhábiles y silenciosas sobre su pecho o su cadera, consideraba como felicidad?..." (Alfred Hayes)

"... a él no le gustaba la ópera, había descubierto ella, porque cantaban demasiado; pero le parecía bien el ballet, donde había chicas bonitas que bailaban..." (Alfred Hayes)

"... tú único vicio, pensé, eres tú mismo. El peor de todos. El que de verdad es incurable..." (Alfred Hayes)

"... además comencé a experimentar la vanidad del sufrimiento. El sufrimiento me daba una importancia que ningún otro sentimiento me había proporcionado. Era como un destino..." (Alfred Hayes)

"... ella se quedó sentada frente a la ventana; contemplaba la oscuridad como si al mirarla y quedarse callada un rato pudiera apropiarse de aquella ingravidez y aquel silencio húmedo, triste pero no desagradable, y apropiárselo hasta compenetrarse con él, con su lejanía, con su constante mutismo..." (Alfred Hayes)

"... era inútil tratar de retenerla. No estaba hecho para retener a nadie. La gente se me escapaba o la perdía. Era incapaz de sentir una injusticia por mucho tiempo, ni siquiera una sensación de haber sido traicionado..." (Alfred Hayes)

"... eso de quedarse ahí arriba en la cuerda floja, haciendo equilibrio con una sombrilla insignificante y contentándonos con darle miedo a la audiencia, es lo que nos consume. ¿No estás de acuerdo? Una gran caída, eso es lo que necesitamos..." (Alfred Hayes)

Según he visto por ahí, en Internet, otro mago de la literatura, Julian McLaren Ross -estamos hablando de un libro que se publicó por primera vez a principios de los 50's- dijo que la novela esta, de "Los Enamorados", era tremenda. Háganles, ustedes, caso a los julianes. No se arrepentirán.


5 comentarios:

  1. Primero publicar, luego escribir. El lema de "la bestia equilátera" merece que uno se pasee por su catálogo. Quizas le guste Juan Rodolfo Wilcock, tambien publicado por ellos

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  2. Te haré caso, aunque me veo obligado a poner el libro a la cola de los pendientes (y la cola es larga). Por cierto, te pasan tres mil libros, seleccionas trescientos y te los lees, aparentemente en un periquete, para descalificarlos todos (salvo éste que tan acaloradamente recomiendas). ¿A qué velocidad lees?

    Los nueve extractos que citas para convencernos no están mal, aunque tampoco me arroban completamente (ya sé, en cualquier caso, desde tu comentario a mi post sobre Baily, que tus amores y fobias son apasionados, vehementes). A riesgo de que me desprecies, me gusta la imagen de medirla a besos contra la pared, pero si lo hacía cada treinta centímetros nunca concluiría que su altura era de 1,63.

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  3. Por cierto, ya que tienes el libro en electrónico, ¿por qué no me lo haces llegar?

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  4. "CH F" Lo he intentado, siguiendo tu consejo, con Wilcock. "La Sinagoga de los Iconoclastas". Prolijo, premioso, repetitivo. Repite la misma broma -más o menos la misma- sin descanso. Borges es Borges, porque sus libros eran cortos y sus cuentos dispersos. Misceláneas. Wilcock imita a Borges y lo imita mal. Se pone "coñazo" con el lector, como decimos, por acá, en España. A su novela les sobra la perspectiva Perec. Aunque no dudo que él se lo haya pasado de puta madre escribiéndola.

    A Miros.

    E intentado el contacto en "Desconcertado en el concierto", como yo lo llamo a tu blog en broma, a ver lo que me cuentas.

    Los libros los ventilo enseguida, con las cinco primeras páginas ya sé mi me va a gustar o me va a horrorizar (je, je, je...) ya sea por culpa del autor o del traductor. Eso me da lo mismo. Y si alguien la "caga" ya, digamos... un par de veces, en las cinco primeras páginas, la va a seguir pifiando a modo, lógicamente, en las trescientas que vienen después.

    Un abrazo a los dos. Y disculpas por la demora en la respuesta. ;-)

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