domingo, 6 de noviembre de 2016

PARIS ET L'AMOUR

(Gyula Halasz)

Había estado en París hacía tres años con Miguel, por aquel entonces no preparaba aún la oposición. Fue a primeros de agosto y apenas si se veían franceses en la ciudad. Se alojaron en un hostal de Montparnasse que estaba al lado del rascacielos. Visitaron el Louvre, les Halles y el centro Pompidou. Subieron a Montmatre y a la torre Eiffel. La vista se les perdió en los Inválidos y se les iluminó en Los Campos de Marte. En los jardines de Luxemburgo se dieron uno de los besos más sentidos de su noviazgo. ¿Intuían, quizás, que su final estaba próximo? Porque fue en París donde adquirieron certeza de que no se comprendían lo bastante. De que no se necesitaban lo suficiente. En esa ciudad mágica, hecha para los amantes, los dos se sintieron solos. Sus apetencias no iban por el mismo camino. Ambos se dieron perfecta cuenta de esa falta de sincronía sin sufrir por ello ninguna inquietud, ningún desengaño, y trataron de disfrutar al máximo de todo lo que les ofrecía la ciudad. 

(Gyula Halasz)

A Violeta le maravillaron las plazas: Étoile, los Vosgos, del Alma, sobre todas ellas la plaza Vendôme. Una plaza fantástica: hecha para que la rodeen los Mini Cooper, para que Lino Ventura se fume un cigarrillo junto al escaparate de una de sus joyerías, para que Sergé Gainsborough la recorra despacio con el cuello de su gabardina sin alzar. El sitio perfecto para encontrarse al espíritu de Jean Seberg. A otra de esas plazas, la del Alma, iba a dar el bulevar Montaigne, con su interminable despliegue de lujosas boutiques y sus alineadas hileras de frondosos castaños. Tomaron Pernod junto al Sena viendo pasar a algunos palistas con sus piraguas. Viendo pasar a las viudas solitarias del verano con sus caniches rapados a rodales. Viendo pasar a los japoneses -y sus handycam de video- protegiéndose, con su gregarismo, del ancestral desasosiego que les transmite el porte del hombre occidental. Cenaron en una brasserie de la Île de la Cité y oyeron jazz en un café cercano a Saint Germain des Prés. Hicieron casi todo lo que los enamorados suelen hacer en Paris. El viaje de regreso en el avión, lo hicieron cogidos de la mano. Sin embargo, antes de transcurriera un mes, habían dejado de verse.



6 comentarios:

  1. Bueno, no está mal. Hay quien se enamora en París y, por lo visto, hay también quien se desenamora allí. Aunque lo primero parece más apropiado, tu versión me parece más realista: viajar juntos es una prueba bastante definitiva, saca a la luz rápida y eficazmente cualquier desajuste latente de la pareja, que la rutina diaria enmascara más facilmente.

    ("Apenas si" se escribe sin tilde en la "i". No es un "sí" afirmativo, es un "si" condicional. "Si se veían, era solo apenas", viene a querer decir.

    Los jardines de Luxemburgo no le deben nada a la pobre Rosa, se llaman así desde mucho antes de que ella naciera. De hecho, ni siquiera es el mismo nombre: Rosa se apellidaba "Luxemburg", y los jardines se llaman "Luxembourg".

    La Île de la Cité se escribe así, con solo una "l", acento circunflejo sobre la "I" y ningún acento sobre la "e".

    Es mi carácter toca pelotas, lo siento).

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  2. ¿Cómo bas a sentir librarme de estar metiendo la pata?.

    ¿Qué sucede con Lansky? ¿Ha hechado el zierre?

    Lo de la Mariposa sí que lo va a mantener abierto, me imagino ¿No?.

    Y tú... publica algo irónico que nos haga pasar un buen rato, anda. Un fuerte abrazo!

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  3. Lansky no ha echado el cierre deliberadamente, tiene problemas con el dominio en que se alejaba su blog. A mí me pasó lo mismo. Los dos adquirimos el dominio hace mucho, cuando Google funcionaba de otra manera. Cuando hemos cambiado la tarjeta de crédito a la que se cargaba su coste, Google ha dejado de cobrar, y nuestra cuenta está mal configurada y no hay modo de actualizar los datos del pago. Es una especie de círculo vicioso informático bastante insoluble, y el resultado es que ya no hay modo de acceder a "Lansky-al-habla.com", ni a "jubilomatinal.com", y lo único que se puede hacer es abrir los blogs en el dominio común, blogspot, donde lo teneis Miroslav y tú, por ejemplo, que es gratis. Lansky lo ha hecho así, su blog está ahora en "periquitosmuertos.blogspot.com". Es posible trasladar las entradas y comentarios anteriores al nuevo alojamiento, y en mi caso lo hice sin problemas. Pero el blog de Lansky tiene unas diez veces más entradas y comentarios que el mío, y, con esas cantidades, el proceso parece atascar la capacidad normal de un ordenador. Ya iremos viendo cómo se puede hacer.

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  4. Yo me casé en París, en la Mairie del distrito 17, y aquí sigo.
    ¿Conoces estas canciones? Son dos retratos perfectos de la ciudad:
    https://www.youtube.com/watch?v=mlneYuBzKBg
    https://www.youtube.com/watch?v=CBdKALAnLpA

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    1. Hola Antonio,

      No. Voy a ver las letras escritas, porque si no, no las "pillo" y te cuento. La diferencia es que la de Camille, más ñoñongui, tiene una música más chanson que en las dos de Renaud. Sobre todo la segunda que has puesto (y la primera de las dos que él compuso). ¡Un abrazo!

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  5. Querido Julian:
    No olvido que te debo una respuesta; el momento está a punto de llegar.

    Gracias por la paciencia.

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