sábado, 14 de mayo de 2016

LA ESTIMULANTE LEVEDAD DE ESTAR. Diarios de Iñaki Uriarte (Tomo II)


Siguiendo a vueltas con los “Diarios” de Iñaki Uriarte, el segundo tomo lo terminé de leer hará como cosa de un mes, desgrano, aquí, estas nuevas impresiones:

Iñaki va cumpliendo años, como todos, y su vida va discurriendo con tranquilidad, y sensatez, por unos cauces que no me atrevería yo a calificar, de atenernos al propio testimonio del interesado, como desagradables: largos paseos por Bilbao, su lugar de residencia, reencuentros con San Sebastián, en la que transcurrió su infancia y su primera juventud, frecuentes estadías para ponerle distancia a lo cotidiano en la playa de Benidorm, donde manifiesta encontrarse a sus anchas ¡incluso en el mes de agosto!, esporádicas escapadas al sur de Francia para recargar baterías... En resumen, que no se puede quejar el tío Iñaki. Y no lo hace. De hecho, todo lo que nos cuenta, lo expone con una cálida presencia de ánimo que, al lector, ha de resultarle bien reconfortante.

Esa, entre otras, es una de la mayores virtudes del libro. Se trata de un libro, o al menos así lo interpreto yo, escrito para que el lector esté a gusto leyéndolo, un libro en el que, si Iñaki te lo propusiera, y su gato... Borges... supiese comportarse, no te importaría quedarte a vivir una buena temporada entre sus páginas. Además, estoy convencido de que el casero no iba a incordiarte lo más mínimo. Porque es alguien que va a lo suyo. A su aire. Y, a este otro detalle, supongo que el lector también podrá sacarle algún provecho.

De su persona, nos revela Iñaki una prudente moderación en las afecciones. Y, lo mismo, en las desafecciones. Como él bien se ocupa de aclararnos, si saca entre sus páginas a algún famoso lo hace para darse pote, para fardar un poco, pero en el fondo, y hasta en “las formas”, parecen hacerle más gracia y provocarle una simpatía mayor, la gente anónima, de la calle, o aquellos... entre sus conocidos... que han llevado una vida común y corriente al margen de cualquier notoriedad mundana, que las que le causan esas pequeñas, o no tan pequeñas, celebridades de los ámbitos de la política y la literatura españolas que él ha tenido oportunidad de tratar y de las que, de tanto en tanto, nos va chivando alguna anécdota. En una época como esta, de fugaces y cuestionables victorias, ese descreimiento de Iñaki ante “la verdad”, ante “el triunfo”, nos debería resultar aleccionador cuanto menos.

(Aylin Sen)

La conclusión a la que se podría llegar después de todo lo expuesto, es que nos hallamos, nada más y nada menos, que ante un gentilhombre ilustrado en pleno siglo XXI, una especie de posthippy vocacional integrado a su aire en el sistema (un poco a trasmano) con un abanico de inquietudes de lo más variopinto, bastante poco aparatosas todas ellas, que, sucesivamente, van a ir apareciendo a lo largo y ancho de sus crónicas. Y todas esas opiniones, reflexiones, anécdotas con las que Iñaki se despacha sin perder en ningún momento el sentido del humor -un humor "sui generis" marca de la casa: contenido y cordial- a nosotros, sus lectores, nos van a poder sugerir, según el caso, desde escepticismo a resignación, desde placidez a ternura. Cabiendo que nos provoquen incluso, y solo excepcionalmente, cierto estado de confusión mental ante las peculiaridades presentes en el hecho analizado: se toca tangencialmente entre otros muchos temas, si bien al margen de cualquier dogmatismo, ya podrán imaginárselo de todo lo expuesto hasta el presente, la, llamada, "cuestión vasca". 

Mas, en general -y este, sin duda, es otro acierto más de “Los Diarios”- acaso por lo que se cuenta (asuntos a los que casi todos hemos dado alguna vez unas cuantas vueltas en nuestras cabezas) o incluso con mayor motivo, creo, por el tono empleado al hacerlo (coloquial e íntimo, bien que poco proclive a efectistas sentimentalismos) lo que los lectores vamos a encontrar casi siempre gracias al texto, sin que casi nos lleguemos a apercibir verazmente del detalle, es el tibio placer de la empatía. ¡Un placer de humanos!


7 comentarios:

  1. Siguiendo tu recomendación anterior (y un ligerísimo apunte de Tongoy) me ventilé, seguidos, los dos primeros tomos de los "Diarios" de Uriarte.
    Fantásticos.
    Estoy pendiente de que la Biblioteca Municipal donde pude leer los dos primeros compre el tercero, para completar la trilogía. Dicen que está aprobado. Quedo a la espera de que se disponga de fondos.

    Gracias

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    Respuestas
    1. El tercero tiene sólo unas 80 páginas o así ¡Ojo! Hay que animarle al tío Iñaki, y desde aquí lo vamos a hacer, por si acaso nos lee, a que se ponga de nuevo manos a la obra. ¡Andele, mi cuate!.

      Bueno, Alberto. Y el enanazo ¿qué tal?. ;-)

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    2. Bueno: según decía él mismo, quedó un poco harto.

      El enano está a la espera. Debo terminar el que tengo entre manos; otra cosa estupenda de Bill Bryson: "¡Menuda América!".

      Espero poder ponerme la semana entrante. Te cuento.

      Gracias.

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  2. No conocía a este tipo. Lo que cuentas tú y algunas inmersiones en la red me han animado. A ver qué tal ...

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  3. No conocía a este tipo. Lo que cuentas tú y algunas inmersiones en la red me han animado. A ver qué tal ...

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