miércoles, 18 de mayo de 2016

EL VIGILANTE DE LOS SUEÑOS (para "N")

(Maggie Taylor)

Por las noches, cuando me desvelo, me gusta tocar tu espalda con la mano
y comprobar que estás ahí, que no te has ido.
Percibir el pulso de tu espíritu en silencio,
entrelazado con el mío, aliento con aliento,
bálsamo bienhechor de mis vigilias.

Tus sueños ¡tan reales...!
... según me cuentas ¡tan poco proclives al absurdo!
Mis vigilias tan locas, tan perversas algunas,
que sólo tu cariño
es capaz de encerrarlas dentro de sus arcones.

El rastro de tu sueño
conduce a mis desvelos al reino de la calma.
A la ternura.
¿Qué sería de mi paz si te hicieras ausente?
¿Si, en lugar de dormir,
te figuraras presa de las preocupaciones y el desánimo?
Por eso te vigilo, amada mía,
presto a tomarte de la mano si despiertas,
camino de los cielos o el infierno, donde sea,
ya que pienso que el mal, hasta las mismas pezuñas del diablo, 
habrá de convertirse en miel, y plenitud,
si estamos juntos.


8 comentarios:

  1. Bello texto, cálido y protector, abriga y emociona al que lo lee.

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  2. me ha encantado tu espacio Gracias por compartir

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  3. Amor…puaff. Esto es lo que sucede más tarde:

    Es 1976. El cielo está encapotado, lleno de nubes grises. El cielo parece un cerebro, bulboso, arrugado, brillante. Debajo del cielo hay un campo azotado por el viento y junto al campo una carretera por la que pasan muchos coches. Uno de los coches se detiene en el arcén. Dos niños pequeños salen del coche, acompañados por una mujer joven con cara de palo. Dentro del coche, al volante, se ha quedado el hombre que mira fijamente hacia adelante. Los niños están callados y tienen la piel muy pálida. La mujer lleva algo pesado dentro de la bolsa de la compra. Sostiene la bolsa con cara inexpresiva. Lleva a los niños pálidos y la bolsa hasta el poste de una cerca que hay en ese campo cerca de esa carretera. Los niños tienen las manos pequeñas y las colocan sobre el poste de madera. La mujer les dice que sigan tocando el poste hasta que vuelva el coche. Deja la bolsa en el suelo, junto a los niños, en la hierba. Ella entra en el coche y se marcha. Hay una vaca en el campo, junto a la cerca. Los niños tocan el poste. El viento sopla. Pasan muchos coches. Se quedan allí. Como animalitos inexpresivos.

    :)

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  4. Es 1976. El cielo está encapotado, lleno de nubes grises. El cielo parece un cerebro, bulboso, arrugado, brillante. Debajo del cielo hay un campo azotado por el viento y junto al campo una carretera por la que pasan muchos coches. Uno de los coches se detiene en el arcén. Dos niños pequeños salen DE DENTRO, LOS ACOMPAÑA una mujer joven con cara de palo. Dentro del coche, al volante, se ha quedado UN (¿por qué "el"?)hombre que mira fijamente DE LADO HACIA LA CARRETERA. Los niños están callados y tienen la piel muy pálida. La mujer PARECE LLEVAR algo pesado dentro de UNA bolsa. Sostiene, ESTA, con cara inexpresiva. SIEMPRE CON LA BOLSA BAJO EL BRAZO CONDUCE a los niños pálidos hasta UN poste de una cerca que hay en ese campo cerca de esa carretera. Los niños AGARRAN CON SUS MANOS el poste de madera. La mujer les dice que sigan AGARRADOS AL poste hasta que ELLA vuelva. ANTES DE PARTIR, deja la bolsa en el suelo, junto a los niños, SOBRE la hierba. LLEGA DONDE EL COCHE, entra y ELLA Y EL HOMBRE se MARCHAN. Hay una vaca en el campo, junto a la cerca. LAS MANOS DE LOS niños APRIETAN el poste. El viento sopla. LOS COCHES SIGUEN PASANDO. Y LOS DOS NIÑOS PERMANECEN ALLI QUIETOS, como animalitos inexpresivos.

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    1. Tu versión de la mía es manifiestamente inferior, obvia y redundante. :)

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  5. Esto es lo que se llama ir por la lana y salir esquilado (o es escaldado) ¡Ja ja ja!. Buen fin de semana, trasto.

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  6. ¡Ya me acordé! Ni escaldado ni esquilado. Es trasquilado. Ir por lana y salir trasquilado.

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    1. esquilado y trasquilado son sinónimos

      Un abrazo

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