lunes, 4 de abril de 2016

UN BREVE APUNTE DE UN DIARIO DE VIAJES

(Laura Knight)

Reflexiones hechas durante un viaje de placer a Francia. Yo solo. En coche. Hace ya la tira de años ¡Nada menos que trece! ¿Traerá mala suerte?. Las he encontrado rebuscando por word, algo que suele dar bastante pereza. Uno realmente no sabe a ciencia cierta con lo que va a encontrarse y puede llevarse el gran chasco, porque no deja de ser un chasco, de ver sus sospechas inapelablemente confirmadas: "mal que ahora me pese, he defendido, en el pasado, algunas ideas un poco peregrinas". Esta, que ahora transcribo, me sigue pareciendo aceptable. Ocupa el tercer lugar de la lista. Y no me acordaba ya de ella.

Me digo (a partir de una discusión mantenida con un amigo sobre las decisiones que se adoptan por los Organismos Internacionales):

Para juzgar a los demás deberíamos primero convertirnos en una especie de luz vaga que levita por encima suyo, observándolos, hasta terminar por introducirse en su cuerpo y saber que es lo que piensan. Luego, va a poder ocurrir:

1   Que comprendamos sus razones y las aprobemos.
2 Que no terminando de verlas claras, asumamos que de estar en su lugar también nosotros actuaríamos de una manera parecida a como ellos lo han hecho.
3   Que no las aprobemos, que las rechacemos.
4   Que no lleguemos siquiera a comprenderlas.

En llegar asumir las consecuencias que derivan del punto dos radica la ponderación, la mesura de criterio. La civilización, en una palabra. No se trata ni mucho menos de cinismo.



8 comentarios:

  1. Estupenda la Leulliot.

    ¿Qué tal si nos planteamos que podría ser posible (4) y luego (2)?

    Gracias.

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  2. Convertido en tenue luz, levito un rato por encima de ti(1), o para ser exactos de tu post, y no consigo asumir que, si estuviera en tu lugar, también yo consideraría que, de las cuatro probabilidades que enumeras, sea necesariamente en la número dos en la que radique la civilización. ¿No soy civilizado si me resulta imposible comprender la conducta de alguien? ¿O si, comprendiéndola, la despruebo y la rechazo? ¿La civilización implica dar por bueno, siempre y por principio, cualquier cosa que otro haga? ¿La ponderación y la mesura de criterio consisten en aceptar que lo que otro hace es lo que yo haría si me encontrara en sus circunstancias? ¿Obedece a un criterio mesurado y a una actitud ponderada aceptar que también yo violaría ancianas, pongo por caso, si hubiera nacido en la familia y crecido en el medio y experimentado las vivencias del violador de ancianas? Si tu respuesta a todas estas preguntas es "sí", creo que deberías dedicar un rato largo a desarollar las implicaciones lógicas y éticas de ese "sí" (las que tiene sobre la libertad humana, por ejemplo; o sobre la unicidad y especificidad de cada individuo) y, tras hacerlo, reconsiderar seriamente si la respuesta sigue siendo sí.

    (1) Discúlpame la aparente frivolidad pero, de verdad, aunque no te parezca importante: "encima suyo" no puede decirse. No. No puede. De verdad. Créeme.

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  3. Se siente. Cuando lo escribí así, en el diario, hace trece años -esto es: mal- yo aun no te conocía. Ahora, ni por asomo se me ocurriría incurrir en semejante disparate. ;-)

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  4. Hombre, pero nada te impedía corregirlo, ahora que gracias a mí has visto la Luz de la Verdad Morfológica. Ese interés "arqueológico" por conservar hasta los errores...

    En cuanto a lo otro, tu idea que sigues considerando aceptable, ¿hay algo en lo que te digo que te haga cambiar de criterio? Tras levitar por encima de mí, introducirte en mi cuerpo (metafóricamente hablando ¿eh?) y saber, gracias a estas volanderas operaciones (o quizás solo gracias a la lectura de mi comentario, pero es igual) qué es lo que pienso 1:¿comprendes y apruebas mis razones (lo que significaría que dejas de comprender y aprobar las tuyas a las que las mías contestan)? 2:¿Asumes, sin acabar de verlas claras, que serían también las tuyas si estuvieras en mi lugar (situación esta de "estar en el lugar" de otro que cuyo significado y alcance convendría precisar antes de seguir usándola tan alegremente)? 3:¿Las desapruebas y rechazas? O, 4:¿No llegas siquiera a comprenderlas?

    Si te encuentras en el caso 2, como cabría esperar, de acuerdo con tu teoría, de alguien como tú, a quien creo ponderado, de criterio mesurado y, en suma civilizado, lo cierto es que habría que empezar a dudar de la utilidad de los blogs, sus comentarios y, en general, el intercambio todo de opiniones: ¿Para qué practicarlo, en efecto, si en resumidas cuentas cada uno piensa lo que piensa y hace lo que hace como consecuencia ineludible de estar en el lugar que está (quiera esto decir lo que quisiere) de tal modo que cualquier otro que estuviera en ese mismo lugar (quiera esto decir... etc.) pensaría y haría cosas parecidas? O, dicho de otro modo ¿qué valor tendría el intercambio de ideas y conductas concebidas o practicadas en "lugares" distintos, si estos "lugares" son los que las determinan inevitablemente, cada uno las suyas, de modo que las vuelven en la práctica, incomunicables y hasta incomparables?

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  5. Todas estas preguntas son retóricas, claro, es decir, que no las formulo para que me las contestes, sino como medio de exponer mi opinión sobre la tuya que transcribes, errores morfológicos incluidos, en el post. De exponerla espero que de modo lo suficientemente claro como para que hayas advertido que no coincide, en absoluto, con la tuya. Sobre la cual adviertes, en la última frase, que no se trata de cinismo. Advertencia inútil, en mi caso, porque tu postura no me parece cínica. Me parece solo errónea e inútil. Si aceptara que solo es civilizado, respecto de las ideas y conductas ajenas, asumir que sus motivos tendrán; y si rechazarlas cuando no nos gustan, y más aún, claro, combatirlas cuando nos parecen perjudiciales, implica pecar de falta de mesura y ponderación y, en resumen, no ser civilizado, entonces tendría que renunciar a la mesura, la ponderación y la civilización. Porque te confieso que hay ideas y conductas ajenas que en ningún caso estoy dispuesto a asumir que pudieran ser las mías y que, al margen de esta hipotética asunción, me creo no solo autorizado, sino también obligado a desaprobar, rechazar y combatir.

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    1. Me aturullo. Pero me consuela pensar que cuando leyendo... pongamos... a Spinoza y Descartes, les hayas cuestionado, en silencio, algunas de sus formulaciones, ellos tampoco habrán sido capaces de responderte. ;-)

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    2. Bueno. Pero aturullado o no, me gustaría que me respondieras, aprovechando que, al contrario que Descartes y que Spinoza, no estás muerto, una sencilla pregunta: ¿No hay ninguna conducta ni idea de nadie que despierte tu desaprobación y tu rechazo? ¿No hay ninguna conducta de nadie sobre la que pienses que es mejor éticamente, e incluso más civilizado, combatirla que dejarla pasar en tolerante neutralidad? Si un buen día te encontraras, paseando por una calle desierta, a un ciudadano que, apoyada su navaja contra el cuello de una jovencita, se dispusiera a violarla, ¿qué te parecería más civilizado: tratar de impedírselo violentamente, o dejarle hacer, en consideración a que sin duda tendrá sus motivos y a que, probablemente, si estuvieras en su lugar harías lo mismo? Si la mesura de criterio y la prudencia te llevaran a elegir la segunda opción ¿te parece que, aplicadas a ese caso específico, se trata de virtudes estimables, en cuya práctica radica la civilización?

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  6. ¿No hay ninguna conducta ni idea de nadie que despierte tu desaprobación y tu rechazo?

    DESAPROBACION: Puntos 3 "Que no las aprobemos, que las rechacemos" y 4 "Que no lleguemos siquiera a comprenderlas"

    RECHAZO: Punto 3 "Que no las aprobemos, que las rechacemos".

    PUGNA ABIERTA: Punto 3 "Que no las aprobemos, que las rechacemos" cuando se aprovechen de inocentes o, incluso, del bien común.

    LA VIOLACION: Usar la violencia contra el agresor indiscutiblemente. No existen motivos plausibles para perpetrar una violación. Conducta rotundamente encuadrable en el punto "3".

    Lo último: por las razones ya expuestas, una persona de criterio mesurado y prudente no va a poder consentir nunca, ni tampoco justificar, una violación.

    Ex-haus-to (de Goethe). ;-)

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