lunes, 9 de noviembre de 2015

IV.1 Así empieza... "LA MAQUINA DE DIOS"

(Quint Buchholz)

LA MAQUINA DE DIOS

Amor a la sabiduría. El cielo: inmenso, de un azul tan limpio que, cuando por fin se diluye sobre la línea del horizonte, se confunde con el rosa pálido. Al mover un poco el rostro hacia la izquierda, alcanzo a divisar en la lejanía el contorno que diseñan los primeros montes de una sierra que, algo más al norte, llegará a tornarse abrupta; sólo en ese punto; sombreados tenuemente los cerros, el azul aparece surcado por unos brochazos horizontales de color blanco, casi translúcidos, que se descomponen en flecos irregulares por sus flancos más estrechos, como si fueran los rasguños frenéticos de un gato pintor de Los Angeles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario