miércoles, 4 de noviembre de 2015

II.1 Así empieza... "EL SANTO HOBBES"

John W. Waterhouse

EL SANTO HOBBES

Verán, soy editor. O, mejor, soy uno -lo cierto es que persigo escribir con propiedad aunque a algunos de ustedes pudiera costarles admitirlo- de los responsables, lo de "máximo responsable" me parece a mí que suena demasiado rimbombante, del área de "narrativa" de una prestigiosa editorial cuyo nombre, y espero que sabrán comprender mi mutismo dado lo sensible del suceso que me dispongo a contarles, prefiero, hoy por hoy, omitir.

Tras los correspondientes filtros practicados por mis colaboradores llegó el otro día hasta mis manos determinado manuscrito. Era fino, no contaba con demasiadas hojas, y venía firmado con seudónimo. En la portada llevaba impreso el grabado de una calavera. Pregunté a los muchachos si sabían la procedencia de aquello, quién podría ser el bromista, y ninguno supo darme respuesta satisfactoria. "Raztko Luscius", se limitaron los tres a pronunciar el alias del autor que aparecía escrito justo al lado del cráneo.

Temí lo peor, el título del manuscrito: “La sangre de Törless, el viejo”, el tipo de letra elegido para rotularlo (gótica germánica) y la insistencia en su eminencia por parte de Javiechu Yañez, quién, no obstante su “cum laude” en el doctorado de filología sajona, todavía carece a estas alturas de un criterio fiable, me impulsaban, como acabo de decirles, a no aventurar presagios demasiado positivos respecto de los añejos hematies de herr Törless.






No hay comentarios:

Publicar un comentario