lunes, 2 de noviembre de 2015

I.1 Así empieza... "BORGES A GO-GO".


BORGES A GO-GO

Los momentos iniciales son trepidantes: caída libre, el corazón en la boca y la tierra, avanzando en estampida, directa al epicentro de tu cerebro. Luego sientes, sólo durante unas pocas décimas de segundo, que el aire opone alguna resistencia -mínima, pero cierta- a tu proyección. Ahí, en ese instante, ya estás volando, aunque tú todavía lo ignores. A continuación, la nada otra vez, el miedo cerval -y, por tan excesivo, tranquilizador- a dejar de existir como hasta ahora, el miedo a estrellarte contra el suelo, el mar, o cualquiera otra cosa de las que se compone la tierra, y dejar de ser un hombre. Y, por fin, la gran remontada. El aire cobra peso, tiene consistencia, tú lo percibes; tu cuerpo, por el contrario, parece perder densidad, cada segundo que pasa te cuesta un poco más caer, puedes notarlo; extiendes  tus brazos con firmeza, tan lejos como te es posible, y sientes que tu figura, en lugar de continuar precipitándose hacia el fondo del abismo, se eleva en un suspiro, camino de las alturas, rotulando en su trayectoria el arco espléndido de una turgente elipse. Ahora; vivo, radiante, pletórico, comienzas a ascender por los aires doblegando la atracción de la materia. Por increíble que una cosa así te hubiera podido parecer hasta este día, eres jubilosamente consciente de que estás surcando los aires por ti mismo, sin ayuda de nada ni de nadie; de que, sin el menor esfuerzo por tu parte, el cielo te sostiene como a los pájaros. La ingravidez.



25 comentarios:

  1. "... a ascender por los aires doblegando la atracción de la materia." Ay. Julián, menos mal que no has sido mi alumno, la "materia" no atrae, salvo que esté imantada y sólo a los elementos metálicos; lo que atrae, intuyoo que quieres decir, es "la masa", que no es ni de lejos lo mismo

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    1. Por discrepar un poco: la masa es algo distinto de la materia, sí. Una de sus propiedades, diría yo. Pero la que atrae es la materia, aunque lo haga con una intensidad que depende de cuánta sea su masa. Yo, en resumen, no veo nada incorrecto en hablar de la atracción de la materia. Quizás sea inadecuado -más que nada, inusual, no creo que incorrecto- en un tratado de física, pero no me parece que lo sea en una novela.

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    2. Más digo: hablar en una novela de la atracción de la masa me parece equivalente a decir que el protagonista se sirve un vaso de H2O. Un poco fuera de lugar.

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    3. Que la masa es una propiedad de la materia es un concepto anticuado, Relatividad de por medio. Es casi lo mismo que decirlo del espacio con relación a la misma materia. La gravedad, en Newton es un efecto medible de la masa de la materia (si tú quieres, te lo enseñaron así); pero en Einstein es una deformación del espacio-tiempo. NO, materia, masa, espacio, son conceptos distintos, eso sí: relacionados, a veces por definiciones superadas.

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    4. Creo, Julián, que debes suspender de inmediato tu actividad literaria y dedicarte a estudiar física cuántica. Es obvio que no se puede escribir una novela decente sin tener antes una idea medianamente aproximada ´-de nivel Lansky, como mínimo- de la estructura subatómica del universo. ¿Cómo pretendes, infeliz, describir verosimilmente el menor fenómeno, qué se yo... el reflejo del sol sobre un cristal, sin ir más lejos, sin dominar los mecanismos de reflexión y refracción de la luz -y explicarlos pormenorizadamente, a ser posible-? Hala, hala, a estudiar, y déjate de novelas.

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    5. Depende del contexto: si escribes "España es una región de Europa", puede ser cierto o un error de un australiano que pretendía escribir una novela histórica ambientada en el siglo XIX. En literatura todo depende del contexto, en ciencia también, en todo salvo en los comentarios de los blogs.

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  2. ¿Considerarías la expresión literariamente inadmisible en un libro que no fuese de divulgación ciéntifica, cual es el caso?. Te lo pregunto completamente en serio, porque si hay que cambiarlo, se cambia sin el menor problema. Escribiendo me considero un tipo extremadamente versátil ;-)

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  3. Una vez leí una novela de Savater, Caronte aguarda, que decía que las encinas enrojecidas en otoño... (son árboles siempreverdes)... y se me cayó el libro de las manos (aparte de eso, era bastante mala). Son expresiones incultas; si el personaje que las dice es inculto, es verosimil, como los "entra para dentro" de Cervantes en ElQquijote, pero si es el narrador/escritor el que lo dice, entonces es un error, una iincultura, el inculto es él. Así que tú sabrás...

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    1. Nadie mejor que el autor para decidir lo que pasa en su libro. Si el personaje de Caronte, nos dice el autor, ve encinas rojas, no tenemos ningún derecho a dudar de que es así. Y si nos dice que además es otoño, lo que ve el personaje son encinas enrojecidas en otoño. Por qué han enrojecido: infección de hongos, efecto de la luz crepuscular o vertido de pintura, no lo explica y debe imaginarlo el lector que, si es culto, sabrá que, en cualquier caso, no es por efecto directo del otoño, ya que las encinas no son caducifolias. Pero eso no quita al derecho de Savater a decidir que es otoño y que las encinas son rojas, y a contárnoslo así si conviene a sus propósitos narrativos.

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    2. Tienes toda la razón Vanbrugh, es la envidia de no haber visto yo encinas (todas) enrojecidas en otoño...

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    3. Si es que no te fijas, hombre.

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  4. La masa es la cantidad de materia (quizá los físicos cuánticos maticen esta definición, pero no creo que mucho). De otra parte, la materia está formada por componentes elementales, sean moléculas y átomos, protones, netutrones y electrones, o fermiones. Decir que un “trozo” de materia tiene una determinada masa equivale a “contar” el número de algunos de sus componentes; en concreto, el patrón de medida en el SI es el mol, equivalente al número de entidades elementales que hay en 12 gramos de carbono-12. A mi modo de ver –como señala Vanbrugh– los que se atraen entre sí son los cuerpos, la materia, aunque lo hagan porque tienen masa (de hecho, si no tuvieran masa, ¿serían materia?). De todos modos, es una discusión que obligaría a un nivel de matices definitorios que me parece fuera de lugar en una novela. Desde luego, la eventual incorrección de la frase (que creo que no es tal) no es en absoluto comparable a la que Lansky cita de Savater.
    En todo caso, inicio muy sugerente y bien escrito, aunque me sabe a muy poco. ¿Continuará?

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    1. En absoluto desacuerdo, mezclas cosas probadas y de momento (en física ciertas) con errores de bulto, y no me voy a enzarzar aquí en esto, pero para cualquier físico, newtoniano o einsteniano, es la masa el sujeto de la atracción, que la materia tenga masa es además dudoso con los neutrinos, aunque parecen que la tienen en cantidades infinitesimales comparadas con el electrón. La antimateria no tiene masa y no atrae, pero qué coño es la antimateria, aparte de partículas de carga inversa, como los positrones frente a los electrones.

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    2. Me he releído un par de veces el comentario de Miroslav y no he sido capaz de advertir ningún error, mucho menos de bulto. Sin duda por mis escasos conocimientos de física newtoniana y prácticamente nulos de la einsteniana. Te agradecería, Lansky, que me señalaras siquiera alguno de esos errores que, pese a su bulto, se me han escapado, y disiparas así mi ignorancia igualmente abultada.

      En cuanto a que la materia tenga masa es además dudoso con los neutrinos, no es, entiendo yo, más que otra forma de decir que es dudoso que los neutrinos sean materia; puesto que, como dice Miroslav -quizá uno de sus errores, que comparto en tanto no me des motivos para dejar de hacerlo-, la masa es el modo en que medimos la cantidad de materia, y precisamente porque los neutrinos la tienen solo en cantidades infinitesimales es por lo que se ha podido dudar que fueran materia, y si se ha admitido que lo son es en la medida que se ha comprobado que tienen masa, aunque infinitesimal.

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    3. Hasta ahora se pensaba que los neutrinos no tenían masa porque no se detectaba. Ahora hay un equipo suizo estadounidense que dice que sí, que la ha medido, pero -es ciencia- falta que otros equipos lo ratifiquen.

      “La masa es la cantidad de materia”, así sin más, eso es lo que ha escrito Miroslav. Pare empezar la expresión correcta sería: “La masa es la cantidad de materia que posee un cuerpo” Y es una propiedad ‘extrínseca’ de los cuerpos (vaso de tu agua o planeta, tanto da), pero la atracción no depende de la materia ni del cuerpo, sino de la masa, que es la que figura en las ecuaciones del modelo gravitacional actual. Los conceptos de masa y cantidad de materia siguen siendo problemáticos en la enseñanza de las ciencias, en la enseñanza, insisto.

      En la famosa E=m.c2 , m es masa, nada de materia, masa, que es la equivalente a energía. Por las mismas de Miroslav podríamos transformar, en cada caso, susitiuyendo materia por masa, pero no podríamos operar matemáticamente con ella en la ecuación

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    4. quería decir, sustituyendo masa por materia, que es lo que hacen para cada caso concreto los fabricantes de bombas atómicas para calcular su potencia

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    5. ¿Debo entender que es ese el "error de bulto" más grave que eres capaz de señalar de los del comentario de Miroslav? Entre "la masa es la cantidad de materia" y "la masa es la cantidad de materia que posee un cuerpo" no hay la menor diferencia de concepto. Que cuando hablamos de la materia hablamos de la materia de un cuerpo -¿de qué otra cosa iba a ser?- es obvio e inequívoco, se precise o no, y no decirlo expresamente podría ser, en todo caso, -a mi no me lo parece- un defecto formal, gramatical, de la frase, pero desde luego no un error físico, y mucho menos un error de bulto. La afirmación es fundamentalmente exacta, y si es -como parece, puesto que es la única que señalas- la más "grave" de las supuestamente erróneas de Miroslav, entonces me tranquilizo sobre mi incapacidad de detectar errores en su comentario. Se debía, sencillamente, a que no los hay.

      Y, claro, si la masa es la cantidad de materia, la atracción, que depende de la masa, depende por lo mismo de la materia. No otra cosa habíamos dicho Julián, ni Miroslav, ni yo, y corregirlo me parece, sinceramente, ganas de corregir.

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    6. "de bulto" es excesivo. Lo reconozco. No son ganas de corregir, me suena mal sustituir como sinónimos masa y materia, porque no lo son. Las ganas de coregir por corregir creo sinceramente que es más aplicable a ti, no en esta ocasión, sino estadísticamente, en general.

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    7. Bueno, lo que en realidad yo padezco estadísticamente, en general, son ganas de comentar por comentar, como ya he explicado en comentario al post anterior. Comento en cuanto creo ver un pretexto para ello. Que estos pretextos presenten con frecuencia la forma de errores, o cosas que me lo parecen, y que me creo en el caso de corregir, ya no es culpa mía. A mí me serviría igual que fueran, como a veces también son, aciertos que yo me viera impulsado a elogiar. A vosotros os toca elegir qué clase de pretexto ofrecéis...

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  5. En una buena novela, el escritor debe ser preciso. Y el lector que se acerque hasta ella, lo mismo. Estoy con Lansky. Que... ¡fíjense! no discute que los arcos sean “espléndidos” o, lo que todavía es más cuestionable, que las elipses sean “turgentes”, sino, sólo, que la materia atraiga a las cuerpos suspendidos en el vacío. Y por algo será. A él no le ha sonado del todo bien, por inexacto. Y punto. Guarda en su memoria los suficientes libros leídos como para no echar su opinión en saco roto. Pero es que... ¡oh sorpresa! tampoco su responsable -o sea yo- debió quedar plenamente satisfecho de la frase, cuando en el siguiente párrafo -del que ya no me acordaba- se ocupa en cierta medida de matizarla justo en el sentido apuntado por Lansky.

    En vista de lo anterior y en consideración a las amables palabras de Miroslav aletándome a que prosiga adelante con la tarea, esta tarde les invitaré a que lean una nueva porción del texto. Siempre de pequeñas proporciones para que cogerla con ganas.

    Al amigo Vanbrugh le exhortó a que continúe procrastinando (...¿mande?...) con tanto acierto como suele, no sin abundar, con Lansky, en que si las encinas no se ponen rojas, pues no se ponen rojas, por muy diestro que sea el celo que Savater derroche en el lance de ponerse a describirlas. Y por muy buen escritor que sea Fernando.

    ¡Un abrazo para los tres!

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    1. Procrastinar es la forma pedante de aplazar o diferir. A mí no me parece que Vanbrugh procrastine, para nada: o dispara rápido o desaparece como el Guadiana por largos meses, comenta lo que le parece y apetece (por ejemplo mi último post) e ignora el que le parece (por ejemplo mi penúltimo post mucho más interesante y mejor en esencia)

      Hay algo que me inquieta (sólo un poquito), si el tema fuera la Gramática, Vanbrugh hubiera sido implacable, pero con la Física la manga es más ancha. Otra vez lo de Las dos culturas dichosas…

      Abrazo a ti de vuelta, so... todo

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    2. Jo, qué decepción. Creía haber sido implacable también con la Física. debo de estar perdiendo facultades.

      En cualquier caso, es que de gramática sé más. O para ser exactos, ignoro menos. Lo de las dos inculturas dichosas...

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  6. No sé cuántas novelas guarda en su memoria Lansky. Sean las que sean, apostaría a que en ninguna de ellas se dice nada parecido a "doblegar la atracción de la masa". Con lo que quiero decir que la preferencia de Lansky por "masa" en vez de "materia" en un contexto así no creo que se deba a sus muchas lecturas novelísticas, sino a que sabe física y, en cuanto se le habla de que "algo atrae a algo", es la física, y no la literatura, la que se le viene a la cabeza y le hace protestar que la que atrae es la masa, y no la materia. De modo, insisto, completamente fuera de lugar en mi opinión.

    Que el novelista deba ser preciso no pasa de ser una opinión que, por cierto, no comparto. No tengo nada en contra de que sean todo lo precisos que quieran los novelistas que deseen serlo, pero los que prefieren no serlo no son por ello peores novelistas. "Caronte aguarda" me pareció también a mí una mala novela. Savater piensa muy bien, pero narra muy mal. Sé de lo que hablo, a mí me pasa lo mismo, con la diferencia de que tampoco es que piense muy allá. Pero no es una mala novela porque hable de encinas enrojecidas en otoño. Eso no es un defecto novelístico, como tampoco lo es decir que tu personaje volandero vence la atracción de la materia, incluso aunque no fuera la materia quien ejerciera atracción -que sí lo es-. Los errores botánicos, físicos, matemáticos y hasta geográficos pueden ofender la sensibilidad de los especialistas en botánica, física, matemática o geografía, pero no afectan en nada a la calidad de la novela. Y cuando leen novelas, los especialistas en geografía, matemáticas, física, botánica o numismática deberían dejar a un lado sus conocimientos de especialista. Opino. Lo contrario viene a ser como si yo dijera que la Divina Comedia es un mal libro porque no está probado que existan el Paraiso, ni el Purgatorio ni el Infierno.

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    1. "Que el novelista deba ser preciso no pasa de ser una opinión que, por cierto, no comparto". Yo he dicho exactamente eso sino que un buenovelista debe ser preciso. Algo que si a priori pudiere parecer una tocada de cojones, no lo es en realidad. Considero a la "precisión" una de las caracteristicas sine qua non para ser un buen novelista. Aunque se trate de una precisión en torno a la imprecisión. Incluso a la "nada".

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    2. Vanbrugh responde a cosas que no afirman los comentarios que se supone que enmienda; así cualquiera. Julián se refería a mí en "suficientes libros leídos", no hablaba específicamente de novelas (leo más ensayo y novelas sólo cuando me aseguro previamente que me van a gustar).

      En cuanto a lo de la precisión, ya he dicho más arriba, en otra sarta de comentarios, poniendo el ejemplo de la "región de España", que depende del contexto, pero él insiste en que yo afirmo que todo tiene que ser exacto según las distintas disciplinas, cosa que no sólo no he dicho, sino que tampoco la comparto (o sea, que estaría en acuerdo con él, sino fuera porque no estaba en desacuerdo previamente). El gusto de discutir por discutir.

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