lunes, 16 de noviembre de 2015

VI.1 Así comienza "LA PLAZA DEL ALMA"

(Kerdalo)

LA PLAZA DEL ALMA

¿Te gustan las novias tristes? ¿Si? Entonces, te gustará Teresa. Igual que los curas de antes cantaban la misa en latín dando la espalda a sus feligreses, Teresa desmenuza la vida en su propio idioma dándole la espalda a un mundo que la observa con recelo. A la gente le gustaría saber. Saber algo. Una piel sonrosada y una melena pelirroja auspician, casi siempre, la mirada de unos persuasivos ojos claros, proveedores de nostalgia. Pero Teresa no los mira, ni siquiera percibe que están allí. ¡Se encuentra tan perdida entre la muchedumbre! Sólo se siente segura en brazos de Luca. Ella es únicamente una de las piezas del puzzle; un frágil cangrejo de mar que puede romperse, fragmentarse en mil pedazos, con el estallido de una ola cualquiera, la definitiva. Y Luca es la roca a la que debe que sujetarse con todas sus fuerzas, clavando en firme sus patas e incluso intentándolo con las pinzas, para que eso no suceda; aunque sepa, por las cosas que ha visto y las que le han contado, del peligro de quedar estampada contra la piedra que se cierne sobre su alma.



3 comentarios:

  1. Ay, Julián, como lamento ser el típico aguafiestas erudito de lo inútil, pero los cangrejos -crustáceos decápodos- tienen diez patas, no seis como los insectos...

    ResponderEliminar
  2. ¿Y dos pinzas? O diez en total. Y aque voy a rectificarlo, he de hacerlo bien. ;)

    ResponderEliminar
  3. He visto la foto. Diez patas incluidas las dos que no les sirven como apoyo (las pinzas). Ya está cambiado. Gracias.

    (Un fallo gilipollas por mi parte, ya que con que me hubiese molestado en ver la foto de un cangrejo de mar antes de escribirlo, no hubiese incurrido en él).

    ResponderEliminar