domingo, 6 de septiembre de 2015

NO PEOPLE (la misantropía como exigencia ética)


En los últimos tiempos me he encontrado en varios libros con esta frase, o, si no igual del todo, bastante parecida: "Las personas más inteligentes hablan de ideas, las que lo son un poco menos hablan de hechos... de sucesos, las restantes acostumbran a hablar de las otras personas, del prójimo". Pues fíjense ustedes como estará por aquí "el patio" cuando no figura en los medios de comunicación ni una única reseña sobre política que no aparezca vinculada a un nombre y unos apellidos. Los editoriales, también.

Mas me voy a permitir yo ahora -y no otra, que esta, es la intención última del post- añadirle un cajón más, por la parte de abajo, al susodicho podium, el destinado a la gente que cuando habla de personas, lo hace por lo general de sí misma -y entre ella la hay que ¡solo y exclusivamente! sabe hablar de sí misma- sin que antes haya existido una interpelación ajena en ese sentido. Integrando, entre los aludidos, el núcleo duro de la simpleza, aquellos que, encima, se recrean en el auto bombo y no paran resaltar su propia bondad, su éxito y sus grandes cualidades.

Si uno es un caballero, o una dama, ha de saber que sólo va a estarle permitido hablarles a los demás de sí mismo, a salvo de que estos previamente le hayan preguntado por algo de su sola incumbencia, para intentar ponerse en ridículo, hacerse de menos, siquiera de manera figurada y con la intención -en este caso legítima, a mi juicio- de no terminar pareciendo un mentecato.

¿Pero alguien en su sano juicio va a poder creerse que su discurrir por el mundo, su día a día, es tan deslumbrante y sugestivo como para acaparar la atención de los demás? ¿Pero no se da cuenta la gente -y especialmente, y por motivos obvios, los que acostumbran a proceder de ese tenor- que su vida, muy al contrario, resulta ser por lo general un rollo macabeo?

¿Cómo van estas personas conseguir caerles bien a los demás hablándoles única y exclusivamente de algo que ni les va ni les viene? ¿Cómo va a pretender seducir a una mujer, a un hombre, que no sean rematadamente bobos, alguien que se comporte así?

Y una nueva interrogante, la final, la que de verdad le incumbe a mi persona: ¿cabe la posibilidad en este mundo en el que habitamos, donde cada vez hay más personajes como los descritos, de poder vivir en paz sin tener necesidad de vivir aislado? ¡Benditos blogs!.

3 comentarios:

  1. Hay dos formas de hablar de uno mismo: hablar desde uno mismo (introspección, la forma más honesta de conocerse), y hablar de uno mismo (como monotema: narcisismo).

    http://www.lansky-al-habla.com/2015/08/reflexiones-de-un-misantropo-1-diatriba.html

    Saludos, Julián

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  2. Mucha gente forja su autoestima con el autobombo, una falsa autoestima por otra parte, el problema es que para eso necesitan espectadores y todos podemos ser sus víctimas, lo mejor es estar lejos de ellos. La canción me recuerda a mi padre.
    Un abrazo, :)

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  3. Y también:

    http://www.lansky-al-habla.com/2015/09/el-ruido-y-la-furia-reflexiones-de-un.html

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