viernes, 6 de junio de 2014

LAS HOJAS MUERTAS


De "Memorias de un libertino desencantado"

Quietas, recordaban sorbos de té del Himalaya. Cuando se movían con los vaivenes del viento, aparentaban ser capaces de insuflarles cierto hálito perezoso, y dulce, a las alumnas y los profesores que cada tarde sistemáticamente, de lunes a sábado, recorrían los senderos del parque. Al ir a desprenderse por fin de sus ramas, por la llegada del otoño, lucían como si fuesen pequeños dragones de piel amarilla prestos a remontar el vuelo y dejar abandonadas Francia, y a las chicas, bajo las nubes y la lluvia.

1 comentario:

  1. Inicialmente Las Hojas Muertas y su banda sonora me lanzan hacia un seppuku, pero luego consigo ver la belleza de la entrada.
    Un abrazo grande. :)

    ResponderEliminar