miércoles, 21 de mayo de 2014

EL ESCAPISTA


Tu boca estalla entre miles de estrellas cuando ríes. Cuando ríes tus ojos estampan el cielo con haces de luz. Soy, cariño, el hombre que se enamoró de ti sin suerte, el que tú no quisiste, el que negaste. Un tonto inconformista que disfruta a su modo recordando... las invictas heridas que infringen las derrotas.

3 comentarios:

  1. Pues nada, a convertirse en astrónomo de aquella risa en lugar de buscar estrellas/bocas/risas más cercanas y accesibles. Gran parte de los problemas sentimentales de amores no correspondidos es no poseer el suficiente orgullo, una salvaguarda, para retirarse digmanete en lugar de cultivar obsesiones

    ResponderEliminar
  2. Tú, Lansky, tan pragmático como acostumbras

    ¡No olvides que ahora mismo tengo entre manos L'Innocente, de Gabrielle D'Anunzio. Una "mariconada" muy seria. ¡Ja, ja...!.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué lectura más decadente!, D'Anuncio, un fatasmón interesante.

      En el amor nunca he sido pragmático, como tu dices, o si lo fui es que no estaba enamorado, como se quería demostrar (fórmula retórica en matemáticas), pero tampoco he sido un insistente baboso: un no me bastó siempre y a otra cosa aunque con el corazón remendado

      Eliminar