viernes, 18 de abril de 2014

EVREAUX

(Imagen, letra y ¡música! Vincent Delerm)

Martes, 3 de enero. Son las ocho y veinte. En las aceras ha cuajado un poco de nieve. Entro a un restaurante vietnamita. En Evreaux. En el comedor vacío hay una pecera con un pez capturado en el mar de Japón, que parece chocar contra el azul del agua. Evreaux. En la taza de sake, una mujer desnuda. Me parece que te voy a extrañar.

El camarero desmañado tiene de vietnamita lo que yo, que llegué en el 82 a Evreaux

"El plato 43 es cerdo con soja" "El pato... ¿es para el caballero?". En Evreaux. Y la mujer desnuda del fondo de la taza ¡zas! ha desaparecido.

Me parece que te echaré de menos. "¿Creés que continúa nevando en la calle?".

En un restaurante vietnamita permitiste que te pasara la mano por el pelo. Te voy a echar de menos. Un poco por lo menos.

(Por la traducción, libre, libérrima, julianbluff. Merçi, Vincent)

6 comentarios:

  1. http://www.lansky-al-habla.com/2014/04/lecturas-atentas-1-el-isherwood-de.html

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    1. Perdón, el enlace anterior no estaba bien, este sí:

      http://www.lansky-al-habla.com/2014/04/criticas-de-libros-lecturas-atentas-1.html

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  2. Lansky,

    Poniéndoós canciones tan buenas como esa. Lo normal, en una persona normal, es que me dedique un post. Y si es rumboso ¡hasta un piso! ¡Menudo pedazo de canción! Lo que pasa es que los demás curiosos que se pasan por aquí no quieren dejar ninguna pista sobre su paradero, temen que se les tache de pretenciosos sibaritas, y no desean arriesgarse a tener conflictos gratuitos ¡Un abrazo para todos!.

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    1. Yo no sólo soy sibarita —eso está al alcance de cualquier 'naricilla fruncida'—, sino gozador, que es mil veces mejor.

      Te pondré un piso: un ático frente al Retiro madrileño, dalo por hecho, pero claro: tendrá que ser virtual...

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  3. No conocía Vincent Delerm, escucharé algo de él. Evreaux me resulta lánguida y me turba.
    Saludos Mr. :)

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    1. Podría permanecer escuchando la canción, en bucle, una mañana entera. Y al final acabaría cantando "¡We are the champions, my friends...!" como celebración de la sustancialidad del ser humano. Es una canción, que es... ¡bestial!. Sin paliativos.

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