lunes, 31 de marzo de 2014

COGITUS INTERRUPTUS. Parte I. De condones y hombres.


Post de largo recorrido en cuyo transcurso se irá hablando, en este y sucesivos días, de ciertos blogs literarios con la lengua depilada; del abandono consciente de las lecturas perniciosas, superflúas y ridículas por parte de quienes han dado en padecerlas; de la crítica audaz en aquellas escrituras que se tienen por mendaces y embobatontos; e, incluso, de la venganza, mediante la palabra obsequiosa y los cándidos consejos, de los merecimientos avisados. Espero, y confío, que los diferentes desbarres mentales que paulatinamente van a ir apareciendo ante sus ojos, les resulten, a todos ustedes, sabios y ponderados. De otra manera, no podría ser. 


1ª Parte. De sendos blogs de crítica literaria de los que me considero cliente asiduo.


Los blogs de crítica literaria están de moda. Hay muchos. Por estos dos, que ahora paso a citar, acostumbro a presentarme diariamente a echar un vistazo y, si se tercia, incluso hacerme un hueco en "la partida". Son, justo, los que ahora mismo se están imaginando. "La Medicina de Tongoy" un clásico donde los haya, al que ya se le ha dedicado, aquí, un post ex profeso. Y "Condón Umbilical" que trata de abrirse paso a palabradas, como puede... -igual que les ocurre a estos poderosos "ARQUETIPO'S" ¡faltaría más!- en el proceloso universo -pura prosopopeya, en realidad se trata de un universo bastante modesto que más va a poder equipararse con el plano de Villalpando que con el mapa cósmico de la serie televisiva de mister Sagan- de los blogs literarios rebosantes de sapiencia y clase ¡ahí es nada!.

Amén de por estar bastante bien escritos -para mí, la verdadera clave por la que me detengo a leer sus entradas una y otra vez sin temor alguno al gatillazo cerebral- estos dos blogs... que acostumbro a seguir... se caracterizan porque sus responsables no se cortan ni con un hacha a la hora de hacer una crítica negativa cuando eso les parece bien. Lo petan, los tíos. O, por lo menos, digamos que... se dejan llevar por su único criterio sin incurrir en medias tintas.

Centrado en las "novedades" de procedencia predominantemente local, el más veterano de ambos. Y con una mayor vocación de universalidad, el de Condón, al que mismamente parece refanfinflársela, afirmar, por ejemplo, que Henry James o Doris Lessing son dos auténticos coñazos. He aquí el punto de referencia de este segundo blog. Su reflexivo nihilismo. Esa carencia absoluta de "temor reverencial", por parte de su autor, a los lugares comunes, a los tópicos, y ante todo, y sobre todo, a los dictámenes del establishment. El establishment cultural. El más sectario de todos. Más sectario, incluso, de lo que pueda llegarlo a ser la pandillla de las más pijas entre las pandillas de pijas, y, si de estas últimas nos cabría decir: "y, encima, no están tan buenas", de aquellos otros valdrá que mantengamos: "y, encima, no son tan listos". Gracias a esta sana ausencia de prejuicios mentales, se permite, el amigo Condón, darle tijeretazo a la lectura de cualquier libro, en cualquier momento, si le parece que las manadas de letras, presentes antes sus ojos, no galopan como deberían -el "flow", el "flow"- por las fértiles praderas de su cerebro.

Entonces, Condón se deja a medio leer los libros que le parecen malos -podría poner que "no le gustan", pero hacerlo me parece una gilipollez: las cosas no nos gustan cuando nos parecen malas- y, no obstante, no tiene el menor empacho a la hora de afrontar su crítica. ¡Bien por el chavea!. A Tongoy... que por lo general sí que se los termina, o, al menos, eso viene a deducirse de sus reseñas... últimamente lo va venciendo el tedio, o la hombría, o lo que demonios sea, y la criatura comienza ya también ¡falta le hacía al hombre! a dejarse por la mitad los libros coñazos, atreviéndose lo mismo ¡que ya tocaba aunque sólo sea por empíricas razones de experiencia laboral! a enjaretar unas oportunas crónicas, la mar de interesantes, de novelas "churro" inacabadas. Bien, también, por Tongoy ¡que cojones!.


17 comentarios:

  1. Yo también soy asiduo de esos blogs, pero me parece que abusan demasiado del "poneraparirismo", supongo que con el objetivo de construirse y mantener una imagen de macho-alfa-literario, un poco lo que pretende Carlos Boyero con el cine (aunque espero que los autores de esos blogs no sean tan feos).
    Creo también que se centran demasiado en criticar un tipo de literatura que se las da de ínfulas artísticas, y que estaría bien que apuntaran un poco más "abajo", que, dado como son sus críticas, a lo mejor resulta que encuentran por esos arrabales algo que les termina gustando más.
    Un salud

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    1. La literatura comercial, honrosas excepciones al margen -como las de Vázquez Figueroa o, incluso, Jesús Sánchez Adalid- es una puta mierda, igual.

      "Regalo de Reyes" al margen, cítame, Jesús, una novela española "comercial", escrita en los últimos veinte años, que a ti te parezca que merece, realmente, la pena.

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    2. Julian
      estoy totalmente de acuerdo en que la inmensa mayoría de novelas "comerciales" son literariamente pésimas, aunque no tengo muy claro cuál es el criterio para distinguir entre "novela literaria" y "novela comercial", y tampoco tengo muy claro que la proporción de novelas literariamente buenas dentro de las "novelas literarias" de los últimos tiempos sea significativamente mucho mayor que entre las "comerciales".
      .
      Si tuviera que apostar por algunas obras españolas recientes que hoy se consideran "comerciales" y que dentro de 100 años la gente seguirá leyendo con gusto, creo que, p.ej., Santiago Posteguillo sería una apuesta relativamente segura (lo que he leído de él no es peor que Dumas o Robert Graves, p.ej.). Pero, claro, es probable que los críticos del siglo que viene sigan empeñados en mantener la distinción entre "novelas literarias" y "novelas comerciales", en vez de una distinción entre "novelas que proporcionan una experiencia de lectura satisfactoria a un lector medianamente culto e inteligente" y "novelas que no".
      .
      Bueno, y por supuesto, "Regalo de Reyes", faltaría más.
      ;-)

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  2. Un crítico que se respete debe distinguir, a mi juicio entre gusto y criterio. Tal crítico, verdadero mirlo blanco, es lógico que señale cuáles son sus gustos, pero que oriente al lector en sus críticas sobre qué criterios utilizan para defender sus gustos. En su lugar confunden ambas cosas, o como señala el gran Ignacio Echevarría (a veces el mismo tan atrabiliario), señalan la soberanía absoluta de ellos como lectores, esto es: su arbitrariedad. Sin embargo, los grandes críticos, como Bloom, como Steiner, o en nuestro país los Rafael Conte, Posada, Castellet (¡todos muertos, ay!), te gusten o no, siempre suelen remarcar esos criterios que guían sus gustos. Así pues, nos movemos entre el mundo vergonzoso de la publicidad apenas enmascarada y a menudo francamente descarada de los suplementos literarios al uso (ABC; El Cultural Babelia) —sin ir más lejos, a mi me vetaron en Babelia por reseñar demasiado a menudo productos de editoriales pequeñas e independientes— o la arbitrariedad naif de tantos blogs, con todas las excepciones que se quiera, pero excepciones. en unos y otros casos.

    ¿Mi deseo? Probablemente incumplible: que los blogs de crítica sean más profesionales, y que los suplementos culturales sean menos publicidad y propaganda encubierta más o menos de sus intereses empresariales.

    Finalmente, abundan poco los buenos lectores, así que es lógico que abunden mucho los malos libros y los críticos superficiales. He dicho

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  3. Jesús.

    Lo que buscan estos blogs es fundamentalmente el éxito (como blogs, claro) que bien sabido es que como más fácil llega a obtenerse en este país "de sobreabundancia de enemigos" -y si no, que se lo pregunten al ínclito José María García- es repartiendo cera. Sin embrago, sin embargo...

    Tanto uno como otro hay que reconocer que lo hacen con cabeza y buen criterio, ya que la mayoría de los criticados (yo incluso diría que todos, en el caso de Tongoy) se merecen con creces lo que se dice de ellos. E incluso tampoco iba a venirles del todo mal, algunas palabrejas más. Envidio a la gente capaz de tragarse una mierda de libro. Me imagino que todavía les queda en sus vidas ¡tanto tiempo por delante...!.

    Lansky. Perdóname por esta Wildeada, esta, que acaba de ocurrírseme, pero...

    -En una persona de "buen gusto"... ¡es tan difícil distinguir "gusto" y "criterio!"-

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    1. Sin perdón (una peli muy buena de Clint Eastwood, por otra parte, Tío Oscar era más agudo y ocurrente y tiene críticas estupendas, recuerdo una titulada algo así como Los libros que no hay que leer. Hoy sería muy útil, pero demasiado extensa.

      Si es cierto lo que dices sobre la pretensión de los blogs de crítica, Julián, que no lo sé… diré que hacerse famoso a costa del talento -poco o mucho- de los demás, es decir, de los que sí escriben libros, es un empeño muy gilipollas, porque, en efecto, lo peor que les puede pasar es que se hagan famosos, aunque es método más rápido y seguro y menos trabajoso salir por la tele. ¿No será verdad que en el fondo los críticos —esos críticos al menos— son creadores frustrados? Hablo por mí, al revés, que siempre escribo críticas desde el entusiasmo. Ingenuo que soy.

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  4. Ambos blogs son una aberración cultural, se huele la intencionalidad de criticar de cara al blog durante la lectura, que la búsqueda de goce intelectual por parte de ambos. En el caso de Tongoy rodeado de pretenciosidad y un impostado desenfado que no cuela más que para sus fans, en el caso del Condón, una demostración fina y ridícula de querer disimular una falta absoluta de espíritu crítico mediante una supuesta incorrección política reaccionaria al uso entre lo más granado de las mentes más estúpidas de nuestro país.

    R. L.

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  5. Julian

    lejos de mí la intención de poner en duda el criterio de estos blogueros a la hora de juzgar los libros que critican, criterio que me parece bastante razonable y que incluso puedo compartir a menudo; mi comentario iba más bien por el criterio de selección de las obras acerca de las que escriben: sencillamente, me gustaría que lo ampliaran un poquito más, pero por supuesto, es mi preferencia personal, que no tiene por qué coincidir con la de nadie más.
    Un saludo

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  6. Por ser más específico: me da la impresión de que estos blogs, en el fondo, intentan mantener y justificar el clásico hiato entre la "alta literatura, como forma de arte" y la "literatura popular, como forma de entretenimiento", y atienden solamente a la primera, aunque centrándose en las obras (desde su punto de vista) más infumables de esa categoría. En cambio, me costaría imaginarme que esos blogs dedicaran su atención a novelas de autores como (pongamos) Murakami, Follet, Eco, Pérez Reverte, o, salvando las distancias temporales, Dumas, Verne o Galdós.
    En fin, es un hiato que me parece bastante artificial e injustificabl, pero doctores tiene la iglesia (literaria); faltaría más.

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    1. Vaya batiburrillooooo, estimado evolucionista. Galdos, tildado de garbancero por algunos innombrables, está muy por encima del resto de tus ejemplos: es alta literatura: Arte; por otra parte, Verne y Dumas, lo están por encima de los Follet y Pérez Reverte de turno; y Eco y Murakamu aspiran a ingrear dónde por derecho está Galdos, pero aún les queda la sanción dela posteridad, más seria que los críticos blogueros, aunque a veces injusta.

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  7. Lansky
    entiendo que si el criterio fundamental es el de defender que hay una diferencia sustancial, en la cosa misma, y de carácter absoluto, entre "alta" literatura y literatura "popular", el poner en duda esa diferencia puede parecer que lo convierte en un batiburrillo. Pero, en fin, tal vez la literatura ES un batiburrillo, y los criterios (académicos, históricos, blogueriles, comerciales, etc.) son meros palos que ponemos para orientarnos aunque en el fondo no haya mucha necesidad de ello.
    Lo que me parece preocupante es el que se piense que Murakami o Eco tienen que esperar el "juicio de la posteridad" para ser incluidos en la misma categoría que Galdós (no en la de BUENOS escritores, sino en la de escritores -BUENOS o MALOS- pertenecientes a la "alta literatura", es decir, aquella que merece ser criticada por la crítica literaria que se considera a sí misma tal), mientras que gente como Soto Ivars, Jenn Díaz o Fernández Mallo no se les pide pasar por ese mismo filtro centenario para ser considerados YA como susceptibles de ser "criticados" dentro de la "alta literatura" (sea cual sea el juicio de los críticos sobre ellos).

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    1. Puede que lleves razón, sinceramente lo digo, pero yo salto ante la mención de Galdos en el mismo saco.

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    2. Jeje
      A Galdós lo menciono a propósito, precisamente porque en su época (e incluso bastante después) se le clasificó más bien como "costumbrista", o como lo que ahora llamaríamos "autor comercial".
      Pero insisto, lo importante no es para mí la distinción entre autores o NOVELAS buenas y malas, mejores o peores (obviamente, "Fortunata y Jacinta" es mucho mejor que "El tiempo entre costuras"), sino una distinción entre autores y novelas que (aunque sean MALAS) son "alta literatura" y autores y novelas que (aunque sean buenas) son "literatura comercial".

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    3. No, no lo veo, me resulta imposible considerar que una misma obra puede ser 'alta literatura' y simultáneamente 'mala', aunque supongo que te refieres a las intenciones del autor, que en efecto, es uno de los ejes de coordenadas en los que situar a toda obra y que debe considerar el crítico para evaluarla.

      (El tiempo entre...", que tanto he visto leer en el metro, la ojeeé, que conste, y lei unas páginas, es una alta mierda sin mayores pretensiones que las de enriquecer a la autora, y pardiez que lo ha logrado)

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  8. A riesgo de contradecirme a mí mismo. Otra cosa que me llama lastimosa (no poderosa)-mente la atención es la obsesión por estar a la última. En los dos o tres mil primeros años de cultura humana alcanzamos una cierta altura de civilización, pero luego hemos estado rodando hacia abajo en una pirueta de siglos. El “Progreso” es una filfa, salvo en lo técnico-científico, pero en arte, en ética…Nadie tiene hoy el genio suficiente para componer un coro de Esquilo o una página de Virgilio (Julián: hoy me he levantado magistralmente reaccionario, en plan casi como nuestro amigo Vincent/Sebastien Diable), en fin que me resultan grotescos tantos creadores inventando la pólvora y me recuerdan con sus ínfulas a esos niños que corren a enseñar a su papá el último garabato a colores…Pero bueno, que hay que leer a tus contemporáneos, claro que sí, es esencia, pero NO SÓLO.

    (y ya no acaparo más comentarios, perdona, Julián

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  9. Lansky

    mi uso de la expresión "alta literatura" es, probablemente, muy poco feliz, pues parece incluir ya una valoración; quizás sería mejor algo como "literatura artística", o "literatura con pretensiones artísticas". A lo que me refiero es a un supuesto TIPO de obras que, pudiendo ser tanto buenas o malas, los críticos literarios les conceden a priori un estatus especial (incluso a las malas) distinto al que conceden a la "literatura comercial" (incluso por encima de las mejores obras de esta supuesta clase).
    Por otro lado, la categoría "literatura con pretensiones artísticas" me parece también inapropiada, porque, al fin y al cabo, el tipo de experiencia que una novela como El tiempo entre basuras pretende provocar en el lector (o más bien lectora), no dejan de ser experiencias estéticas, y por lo tanto, artísticas; lo que pasa es que nos parece que es un tipo de arte "inferior" al de otras novelas.

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