lunes, 24 de febrero de 2014

SADISFACTION

(With my thanks to Kenton Nelson)

De los "Diarios del Clavadista Solitario".

Ver volar gaviotas sueltas, junto al coche que vas conduciendo, una tarde nublada de verano. Encontrar en un sobre unos poemas que escribiste años atrás inspirados por una mujer de la que en ese preciso momento -el del descubrimiento de las poesías- ya no te acordabas. Evocar la cara sonriente, plasmada en una foto en la que salíais juntos él y tú, de un buen amigo del pasado al que has perdido la pista. Este blog cuando no lo lee nadie. Los intentos por perder la memoria a base de seleccionar los recuerdos. Andar sin rumbo por las calles de una ciudad fea, haciendo tiempo, justo antes de acudir a una cita galante con una chica fea. Hablar del partido de fútbol frente al televisor de un bar con el parroquiano que se apoya a tu lado en la barra. Los niños pequeños cuando regresan de la playa cansados, protestando y con las piernas llenas de arena. El olor de la ropa de felpa puesta a secar. El ambiente de las verbenas de pueblo y el barullo que se forma en los coches de choque. Las borracheras agarradas al tran tran, uno solo, para elevar el ánimo. La sensación de soledad que sientes cuando entras en casa a la vuelta de un viaje al extranjero. Esmerarte en tratar de ligar con extrañas en el coche bar de los trenes. Los cambios de rasante de las ciudades cuando no pasan coches por encima de ellos. Las sábanas sudadas a causa de la fiebre, al enfriarse cuando esta se esfuma. Las placas de luz blanca que filtran las persianas del salón las mañanas festivas en otoño. Los lirios y los gladiolos de plástico de muchas iglesias de barrio. Ver ponerse el sol mientras te bañas desnudo en el agua del mar. Las piscinas de los balnearios. Marcello Mastroianni. Atravesar a la carrera un prado embarrado antes de que se haga de noche. Ganar al cinquillo con las tías y perder al póker con los primos. El Ajax de Amsterdam. St. Malo a finales de febrero. Carlos y Diana. Yo mismo.

6 comentarios:

  1. Y añado (con tu permiso):

    Marcello Mastroianni... mientras el sol de justicia que le hace sudar le diluye por las sienes el tinte negro del pelo que le cae en gruesos goterones mejillas abajo, como lágrimas negras, que dijo aquel, y a lo lejos se oye una voz femenina que grita: "¡Marcellooo, Marcelloooo! Y con esa voz aguda es con la que compiten los chillidos siempre exigentes, histéricos casi de las gaviotas, pájaros descontentos y exigentes donde los haya, diluidos en el cielo azul casi blanco....

    Buenos días, estás que no paras.

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  2. No es para tanto. Esto es un remake, como bien declaro al principio del post. Por cierto, curioso que en la primera versión, de la que... evidentemente... no tienes por que acordarte, citaste también al gran Mastroianni, concretamente a su papel de aristocrático maítre en "Ojos Negros". Se ve que te produce sadisfaction. Ay, Lansky, Lansky...! todo eso se nos va, se escabulle como agua entre los dedos, entre bocados de sushi hechos con pescado sintético y los torpes remedos con los que un tío, que se hace llamar el follonero, intenta imtar a Orson Wells al cabo de casi un siglo. Esto último, por lo que he oído por la red, es trendintopin, que, como resulta evidente, yo la tele no la veo ni aunque vuelva a calzarse los borceguíes el mismísimo Mario Alberto Kempes.

    En le post anterior, que lo he dado todo, como se dice ahora, ni un puto comentario. Descorazonador. ;-)

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    1. Va, chiquitín, lo leí pero no quise comentar, pero no sabía que te molestase tanto no tener esa retribución d elos comentaristas, ahora voy y comento, coño.

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    2. ¡¡Ja, ja....!!. Nadie te ha dicho nunca que eres "adorable". Un capullo adorable.

      ¿A qué era bueno... eh...?. ;-)

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  3. Julian, yo siempre te leo (y a Lansky tambien), lo que pasa es que hay entradas tras las que, por tan buenas, no crece la hierba.
    (Ademas, despues del comentario que se marco Lansky, que se puede anadir?)

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    1. Joder, Antonio, pues si soy un factor de inhibición para tí, voy y me calló. ¡Ale!

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