domingo, 20 de octubre de 2013

TWIGGY


A vuela pluma. Para evocar, antes de que coja el coche y me largue a la playa a pasear o a montar en bici; para evocar, digo, desde este apartado lugar donde escribo, la cava de los arquetipos, la guarida del pícaro... una época y un estilo de vida a los que cabría calificarse, también en lo estético, como un renacimiento de El Renacimiento en plena edad contemporánea ¡No hace tanto tiempo, ea!.

Ya cicatrizadas las heridas de la segunda Gran Guerra, se impone en el Reino Unido un movimiento social y cultural que va a legitimar con naturalidad, sin ampulosidades ni traumatismos: la liberación sexual, la perspectiva del feminismo como una aspiración justa y necesaria, las proclamaciones pacifistas sin dobles intenciones, el consumo de sustancias psicoactivas con fines lúdicos, la creación artística como objetivo primordial del ocio juvenil...

Y así... florecieron, más allá del canal, en ese fecundo periodo de la historia del mundo, y por expansión, luego, más acá del canal: las bellas artes, el diseño, la moda y la música, sobre todo la música pop, como espontánea alternativa al atolladero creativo en el que se hallaba inmersa la música clásica (dodecafonismos, expresionismos, verbalismos y otras yerbas). E irrumpió igual esta espontánea renovación en la moda, permitiendo a todas (y todos) adoptar un estilo propio, al margen de cualquier convencionalismo, con el que poder dar rienda suelta, de esa forma tan modesta... pero tan particular... a sus afanes creativos.

Se trató de una época única y maravillosa, y que mejor manera de rendirle homenaje, que trayendo aquí a uno de sus principales iconos y poniéndola a hacer algo que habitualmente no hacía: cantar. Adviértase esta peculiaridad en la interpretación de la bella modelo: cuando parece que no va a llegar a dar la nota, en lugar de bajar el tono, como es lo habitual, lo que hace es elevarlo, y de esta forma, mal que bien, la ricura va saliendo airosa del compromiso.

Como pueden darse cuenta, hay gente para todo. Y aquí tienen ustedes a este panoli cibernético, que, con la que esta cayendo, en lugar: de intentar solucionar los problemas del mundo, de agitar conciencias... de lo que se ocupa es de exhibir la faceta como cantante de una famosa modelo de pasarela. Pero... ¿y si, en realidad, fuere así como el mundo se fuera arreglando?


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