miércoles, 30 de octubre de 2013

LA ETERNA CUESTION


"Ten cuidado..." -me dice el sargento- "...tápate la nariz...." -no llevo pañuelo y me aprieto las narices con los dedos- "... suelen intentarlo de varias formas a la vez. Para no marrar".

Levantamos la puerta. Del techo del garaje cuelga un cordón de goma con una bombilla sin pantalla que expele una luz blanquecina. Al lado de la bombilla, un hombre pende de una soga. Es viejo, aunque no demasiado viejo, y se le ha desprendido la alpargata de uno de los pies. Me acerco. En la bombilla hay pegados trozos de mosca. En la cara del hombre se hallan posadas dos moscas enteras.

De manera instintiva -y estúpida- retiro los dedos de donde están para espantar a las moscas y aspiro fuerte. Empiezo a toser. Allí dentro hay un olor a pesticida que tira de culo. Congestionado, enmedio de las toses, me cago por dentro en la puta madre del viejo y salgo afuera.

"Anda que no te queda a ti mili, chaval" me apercibe Armajales, que también ha abandonado el garaje.

"¿Una cuestión de lindes...?" le pregunto.

"Una cuestión de que el pobre hombre estaba hasta los huevos...".

 "Ya". De entrada no se me ocurre decirle a Baldomero nada original acerca del suicida. Es él el que se encarga de facilitarme a mí las correspondientes explicaciones.

"La eterna cuestión". 

2 comentarios:

  1. Con la misma, has descrito algo que sucedió en mi pueblo de Galicia hace un par de años. El diálogo y los pensamientos de los guardias civiles que levantaron aquel cadáver pudieron ser muy parecidos. Recuerdo que la tarde anterior a su fallecimiento, el inminente suicida comentó a algunos conocidos que al día siguiente iban a asistir a un entierro y a un funeral.
    Puta vida.

    ResponderEliminar
  2. No me cabe duda Antonio de que si el pueblo del que hablas es pequeño y el medio rural, probablemente en cuanto se corriera la voz de lo sucedido hubiese alguien más que se decidiese a imitar al tétrico humorista. Suele suceder, por lo que tengo entendido.

    Un abrazo ¡Y a ver si actualizas, capuglio!.

    ResponderEliminar