lunes, 10 de junio de 2013

PRESENCIA Y ARROGANCIA


Las palabras que vamos profiriendo día tras día, los besos y las caricias con las que exteriorizamos nuestro cariño, incluso, a veces, algunos de nuestros vanos y lamentables enfados, componen los motivos recurrentes que nos permiten colarnos en la imaginación de los otros. Son, así, el truco gracias al cual conseguimos de cuando en cuando emerger en el flujo del tiempo, desde la nada.

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