domingo, 23 de junio de 2013

NOCHE DE SAN JUAN


Se trata de un poema de adolescencia. Decía así:

En la noche de San Juan estaré
entre el fuego y el mar
escribiéndote cartas de amor
de amante a amante

Me hace gracia, ahora, el uso de la palabra "amante". Tan rotunda, tan pecaminosa... Tan juvenil, en el fondo. No sé quien era mi enamorada de aquellos días, ni siquiera sé si ella era alguna en concreto: con un nombre, unos ojos y unos senos alegres de playa. Y unos labios de horchata y naranja.

Aunque lo más probable es que ya fuera por entonces -ahora, seguro que lo es- todas aquellas chicas deliciosas a las que amé con la imaginación en la soledad de mi cama, a las que conquisté, e igual abandoné, en los más recónditos rincones de mi cuarto.

El gris herido de las cenizas vivas
la luz que hiere de las esquirlas muertas

proseguía, luego, aquel breve poema de mi adolescencia que compuse ¡tan lejos del mar! pensando... tal vez... en Serrat. Percibiendo como se colaban sus sabrosas palabras de amor en mi árido corazón de soldado.

Un poema que terminaba así:

Los niños saltando y riendo. La luna mirando.
La hoguera, en el centro, quemando tristezas.

Y que así voy a volver a dejar que termine ahora, escamoteándole un montón de años al paso del tiempo, porque aquel final, que entonces compuse, es un final cargado de vida y esperanza al que presiento capaz de deparar un soplo fresquito de felicidad en los mofletes de quienes lo lean.

¡Feliz verbena!.

4 comentarios:

  1. ¿Y cómo demonios metemos la luna llena en la estrofa con lo gorda que es...?.

    Pero... sí... claro. La luna que ilumina la playa debe estar llena. Y la playa da lo mismo, siempre y cuando sea el Mediterráneo el que la bañe.

    Gracias a tí, por no flaquear en tu aliento je,je.... Ya sabes, muschos son los llamados y pocos, los elegidos ;-)

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  2. Además, en la hoguera sigue el mismo fuego de antaño.
    "El gris herido de las cenizas vivas" me parece un verso grandioso, digno de un adolescente como tú, como Serrat.

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  3. Emma

    Ahora que ya se me ha ido el arrebol (ha tardaddo je, je...) agradecerte tus entusiastas elogios. Que, ya sabes como somos los tíos -unos vanidosos acojonantes- se disfrutan...

    Ahora una cañita ¡y a vivir! Que van a dar la "una" y es domingo.

    ¡Un abrazo, prenda!

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