domingo, 21 de abril de 2013

LISBOA

(Foto jmllamas)

Ella se ha ido. Es imposible llegar a parte alguna sin tener que virar, a veces, el rumbo. Porque las rectas siempre finalizan, por muy largas que sean, y, entonces, habrá que torcer hacia un lado o el otro -según- si lo que queremos es no detenernos nunca.

En la casa nadie sabe el paradero de tu chica, les preguntas y responden con evasivas: que si “desde el verano la notaba más flaca”... que si “la vi ayer por la tarde regando la terraza”, en fin, no quieren especular con certidumbres y prefieren hacer uso de esas frases manidas que la gente utiliza cuando coincide en los ascensores.

Tú, hasta ahora, no has conseguido localizar su coche y en esos hoteles llenos de luces, con letreros horribles, que guarecen las autovías tampoco te has encontrado a nadie que jure haberla visto. “¿Una chica de pelo muy corto que siempre se ríe?. No sé, quizás la haya visto”.

Su madre te ha contado que ya desde muy niña le gustaba perderse, su hermana dice que está medio chiflada, su hermano Carlos es ahora sacerdote y el martes te llamó por teléfono para decirte que su corazón estaba contigo. No les crees. Piensas que evitan turbar sus vidas con acusaciones gratuitas; que tampoco quieren complicárselas mostrándose sinceros. Es normal. Porque tú albergas fundadas sospechas sobre el origen de la fuga de Elena. Crees saber quien ha sido su causante. Te lamentas por no haber sabido reaccionar a tiempo. Motejas tu racionalismo de egoísta, de torpe. Intentas aceptar tu culpabilidad, de nuevo, y continúas recorriendo como un autómata el renglón de la Nacional Cinco, camino del Atlántico. 

Esta noche de estaño dormirás en Lisboa, su ciudad favorita. Sucumbirás al sueño entre preguntas: "¿procedí en mi arrebato, a torcer el volante en cada curva?".

12 comentarios:

  1. Creo que conozco el lugar exacto de esa foto (tanto me gusta Lisboa): una placita arriba de la Alfama, junto al Castelo de Sao Jorge. Y una foto muy buena, aunque ya sé que a tí la fotografía te parece un mecanismo de reproducción sin más.

    Las chicas de pelo corto que siempre rien y siempre dasaparecen son un peligro, un peligro maravilloso y tóxico, así que conviene no conducir bajo sus efectos

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  2. Lansky,

    Y bastante simple, por lo demás ¡Click! Ya'sta. Máxime con las prestaciones que hoy te facilitan los avances de la digitalización.

    Una confidencia: si a este blog decidí, en su momento, nutrirlo con fotografias y no con pinturas, fue en buena medida gracias a tí (o ¡por tu culpa! ¡Ja, ja...!).

    Y sí... Lisboa es fascinante. Pero en esto, a mi juicio, el paisanaje tiene mucha, mucha, influencia. Compárese con Madrid y sabrán perfectamente a que es a lo que me estoy refiriendo.

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    2. Bien, si no lo has borrado tu me alegro por ti. Simplemente te recordaba una vez más tu rudimentaria forma de concebir la fotografía como algo sin valor, y yo te argumentaba, por reducción al absurdo, que si los procesadores de textos le quitaban todo el mérito a la escritura de un relato frente a los que se escribían a mano. Bueno, lo explicaba mejor, pero siempre me da pereza repetirme

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  3. Julian, no me digas que vas a dejar esta historia así, sin terminar, tan breve y tan densa. Elena se ha perdido, se ha fugado, y el novio no fue lo suficientemente atento como para captar las señales previas a su huída. ¿Es que acaso no la quería? O puede que sí, que la quiera lo suficiente como para ir a buscarla hasta donde sea posible, hasta que la línea recta sea cortada por el Atlántico.
    Dime que vas a continuar.

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    1. Emma

      Ya sabes lo que sucede. Que en la vida, el destino de las rectas siempre esterminar y a uno no le queda otra, si quiere seguir adelante, que virar de rumbo. La historia de Elena se ha terminado y ahora me toca modificar el rumbo.

      ¿Qué le ocurría al chico?. Quizás demasiados apremios para un egoista, como solemos serlo los tíos. Demasiados imperativos: dime que me vas a querer siempre, dime que vas a ser más organizado, "dime que vas a continuar" escribiendo la historia de esa chica que abandona a su novio y se va a ¿Lisboa?. ;-)

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    2. Ajá, a veces sin imperativos seguís siendo egoístas, a veces sin apremios y pensáis que tenéis suerte por ser amados por alguien que no os pide nada...ah, pero guardaos del silencio! Es mucho mejor que os pidan continuar que no os digan nada :)

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    3. Emma

      Nada que objetar, tienes razón.

      Nos conoces bastante bien a los tíos. Lo que menos soporat un hombre es el silencio en la mujer -la esfinge-.

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    4. Conozco la naturaleza humana ( responde mi otro yo enigmáticamente)

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  4. Estoy un poco enfadado con Blogger. Mantiene que yo he eliminado un comentario de Lansky de las 03:29 horas y eso es algo totalmente incierto. En este blog, máxime si es para tomarle el pelo a julian bluff, o discrepar con él, la censura NO tiene cabida. Ya sé que se lo imaginaban pero no he podido resistir la tentación de ratificárselo.

    Gracias a todos los que me leen.

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