sábado, 3 de noviembre de 2012

SATAN, LA MIRADA DE MESSI Y EL HEAVY METAL



La hostia. Me llaman esta tarde mis sobrinos Pedro y Damián para que vaya a su casa porque quieren enseñarme una cosa muy importante. Soy el tío soltero y les molo. Y a su madre, mi hermana, de vez en cuando la llamo Chuwaka y eso ya no lo pueden resistir los cabrones, se mueren de gusto.

Marga sale a abrirme la puerta y yo le doy un estirón del pelo mientras los dos andamos saludándonos. Me dice que los críos están en su cuarto y que no sabe lo que están haciendo pero que ni se me ocurra ir a revolucionarlos.

Tienen cerrada la puerta del dormitorio. Espero cogerlos desprevenidos. Entro. Puuuúm. Una bola de gomaespuma -un bolón- acaba de atizarme enmedio de la cara. Se descojonan los dos. Les miro. Voy a empezar a hablar.

"Tito, calla... ¡estamos acojonaos!. ¡Mira!".

Pedrito, el mayor, me enseña un vinilo de música.

"De dónde habéis sacado eso" les pregunto. Si mi hermana llega a enterarse de que la han cogido el elepé de los Bee Gees, les corre a hostias por todo Gavá.

"Ahora los vuelven a vender de estos negros, como en vuestra época", interviene su hermano.

"Un jiñe. Nos lo habían dicho, pero no nos lo creíamos, pero te juro que es verdad, tito... te lo juro". Pedrito se refiere de nuevo, sin aflojar en el énfasis, al asunto ese por el que me habían pedido que fuera a verles y tanto les parece preocupar.

Reparo en lo mucho que me jode que los críos anden todo el rato llamándome tito.

 "Verás, concentrate...". El chaval pega un brinco desde encima de su cama y coloca el disco en el plato de un tocadiscos phillips: viejo, blancuzco, de plástico, que me parece recordar haber visto por casa cuando mi hermana era una adolescente.

"Como Chuwaka se cosque de que la habéis cogido el tocadiscos os la monta. Membrillos, que sois unos membrillos...".

"Lo sabe. Le hemos contado que es para seguir unos cursos de inglés. Ha sido ella misma la que nos ha dicho donde estaba guardado"

Margarita tiene que estar liada con alguien, recapacito.

El show da comienzo. Unos ruidos estridentes contribuyen a encauchar aún más el ambiente cerrado del dormitorio. Miro el poster de Messi y no distingo si Messi me está mirando a mi o a la pelota.

Interviene esta vez Damián para reclamar mi atención: "es el último de Slayer.  Pedro lo va a poner ahora a 45 revoluciones y lo va a hacer girar al revés con la mano. Lo vas a flipar. Se le escucha hablar al diablo".

"Yo creo que también puede oírsele cuando las vueltas son en sentido habitual ¿no os parece?", intento hacerme el gracioso con los chavales.

Entre un cúmulo de estridencias sumamente desagradables, Pedro nos chista: "... schsss... silencio, silencio, que ahora viene...".

Escucho:

"... que vre den por eml puto culo, femazo de faplón...".

"No he oido nada" les digo a los críos, aunque lo he oido todo.


2 comentarios:

  1. san Pedro y San damían, pareja artística de toda la vida, la chuwaka esa mejor habría hecho llamándoles...yo qué sé: Pedro y El Lobo.

    En cuanto a los Bee Gees...que el Dios de la Iglesia de la Cienciología del Travolta de Sabado Noche les condene, por empalagosos, joder.

    Un saludo

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  2. Satanismo forever, Julianito, Bluff. El invierno desciende y el demonio trae tormentas.

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