miércoles, 3 de octubre de 2012

TIOVIVO


A falta de mejores emociones dedicamos el tiempo a especular una y otra vez con las infinitas posibilidades que su continua progresión nos ofreció otrora. Quizás, en el futuro, nuestras vidas se crucen nuevamente y, entonces, ninguno de los dos lleguemos a ser capaces de reconocernos.

3 comentarios:

  1. La titi que aparece con el gran chuleta de James Coburn se parece a nuestra Pataky, pero no puede ser.

    De tu breve texto habrá quien diga (yo) que nunca nos reconocemos, sólo lo creemos, ya que es previo conocerse, y eso sí que no

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  2. La chorva (chorba con "b" es un potaje típico del Magreb) es una mezcla entre la Pataky y Candice Bergen (palabras mayores) y el Coburn, mucho con demasiado, como acostumbra a decir un tal MiguelAgnes por cuyo "formspring" te aconsejo que te des una vuelta. Hata para llevar un gorrito de gilipollas tiene estilo, el tío, llevándolo así, como ladeadito y sin encajar del todo, en una manera aún mucho más gilipollas de lo corriente.

    El reconocimiento al que aludo en mi post es recíproco y atiende a los meros rasgos físicos. El otro reconocimiento, el propio, y de los ragos morales, está claro que sólo estamos en condiciones de alcanzarlo los grandes maestros zen como tú y como yo. Y tú, va ahoira, y admites que ni siquiera te tienes cogido el punto del todo. Un lío ;-)

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  3. yo de zen sólo tengo cuando como marisco: poco, muy escogido, y de pascuas a ramos

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