martes, 15 de mayo de 2012

De Peep Show (III)

"... ¿Qué no?. Miren, atiendan, la otra tarde me paró en la puerta del local -habían dado las once y estaba justo a punto de largarme- y me pidió baboseando que subiera con él al cuarto. "Yo nunca subo al cuarto y menos con borrachos" le repliqué toda digna según me marchaba. Había quedado con Oscar en la Plaza de los Cubos y, al llegar, preferí no contarle nada, me dio palo pensar que si lo hacía al tío le diera por restarle importancia al incidente y pasara de ir a partirle la cara al puto brasileño. El Oscar lleva media vida encerrado en el gimnasio pero luego es incapaz de aplastar una mosca. "No me han hecho nada" dice para justificarse. Y aunque le tengo dicho que hay mucha mosca hija de puta y además transmiten mogollón de enfermedades horribles, no me hace ni caso. ¡Un cielo mi hermanillo, más majo!. No sé, a lo mejor tiene razón y no hay que matarlas. A veces, cuando estoy cruzada, me paso bastante. Entonces, ya lo saben -acabo de explicárselo- le pegué dos besazos en los mofletes al Oscar nada más verlo y cuando él me preguntó que "¿qué tal?" fui yo y le contesté que "bien" y de lo del Davis no le dije ni mú. Luego nos metimos los dos tan panchos en un FRESCO que hay por aquella zona y nos pusimos hasta el culo de ensalada y de pizza chunga. Y luego a casa. A ver la tele. En el Seat León que el cha..."



2 comentarios:

  1. Mira que me desconcierta siempre, aunque esté avisado, que las comillas son auto citas...Me gusta

    ResponderEliminar
  2. Lansky

    Estás en baja forma. A ver ¿qué pasa? ¿Qué la Britt Ekland en plan descaradota, no está para comérsela?. Pues se dice, coño, se dice ...

    ResponderEliminar