sábado, 24 de marzo de 2012



De Sillas Vacias

"¡Qué tristeza! cuando en la hora de ponernos a ponderar nuestra valía, los recuerdos casi consiguen hacernos llorar: o el tiempo vencido no resultó tan feliz como pretendíamos o es el presente el que nos está decepcionando un poco. Mejor, en cualquier caso, conformarnos con que la rememoración, ineludible, se encare con asumido sentimentalismo: fotos de por medio, soledad, la música de "Sillas Vacías", de Don McLean, y una copa de brandy al alcance de la mano; que, al fin y a la postre, el desengaño no es las más de las veces sino fruto de la pérdida y esta última supone una contingencia irremediable enteramente extraña al alcance de nuestros deseos".

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