jueves, 8 de marzo de 2012




De Reducción del campo de batalla

"Peleaba, en esencia, metido dentro de un sueño y, aunque lo intuía, se negaba a admitirlo. Le daba miedo que ese sueño en realidad no fuera suyo y que alguien estuviera soñando por él. "¿Y si fuera un enemigo?" pensaba. "¿Y si un día de estos le da a ese cabrón por soñar que envejezco a lo loco y, de repente, me transformo en un anciano?". Los trozos de metralla también formaban parte del sueño y los cascotes de las casas.

Cuando acabó el conflicto, no podía evitar pensar que lo seguían y se cambiaba a menudo de acera sin mirar apenas el flujo del tráfico. Una de esas veces en que volteó los hombros para mirar atrás vio, junto a un árbol, a un perro vagabundo. El perro comenzó a ladrarle sin rabia como si alguna vez hubiese sido su amigo.

Luego, intentó soñar muchas noches con aquel perro... pero le falló la suerte".

4 comentarios:

  1. Me suena mal: "le daba miedo de que ese sueño..."

    Me suena mejor: "le daba miedo que ese sueño..."

    "Dequeismo" se llama a esa incorrección coloquial muy valenciana y andaluza

    (disculpa)

    ResponderEliminar
  2. Hola Lansky, disculpas por la tardanza en responder, pero he estado unos días por "los madriles", donde, por cierto le he echado una ojeada a la libreria de segunda mano que tienes debajo de casa para terminar arramplando con una biografía de Copérnico de John Banville y un ensayo muy interesante, de Curzio Malaparte, sobre los ingleses.

    En cuanto a tu indicación -de la que ni mucho menos tienes porque disculparte- estuve dudando como escribir la oración y, al final, introduje el "de". A falta en casa de tratados de gramática, doy por buena tu corrección que procuraré tener en cuenta -a lo mejor se me olvida porque ya te digo que el giro correcto no me sale de manera espontánea- en ocasiones venideras en las que vaya a construir otra frase como la del texto.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. Disculpad que meta la cuchara. La frase correcta es, efectivamente, como dice Lansky, "le daba miedo que...". Pero no es un caso típico de "dequeísmo", creo. De hecho, en general, el miedo suele ir acompañado de la preposición "de", que indica cuál es su causa: "Tenía miedo de que ese sueño"... sí sería correcto. La cuestión está en cómo se organice la frase. Tal y como yo la he escrito, es decir, cuando el sujeto es un yo, o un tú, o un él, un alguien, que tiene miedo, hay que decir de qué lo tiene, usando precisamente esa preposición. Tal y como la ha escrito Julián, en cambio, es decir, cuando el sujeto es, precisamente, ese 'qué' que causa el miedo, y por tanto ya no hablamos de alguien que tiene miedo, sino de algo que da miedo, la preposición "de" desaparece: "Que ese sueño no fuera suyo le daba miedo". (Y no, claro, "De que ese sueño no fuera suyo le daba miedo".)

    Resumiendo, se usa el 'de' cuando alguien (sujeto) tiene miedo de algo. Y no se usa (es el caso aquí) cuando algo (sujeto) da miedo a alguien.

    Ea, ya me he desahogado. Muchas gracias.

    ResponderEliminar